AGENCIAS/EDE.- Al tercer intento y casi noventa días después de haber sido depuesto, Zelaya ha logrado entrar en secreto en Honduras. El ex presidente duerme en la embajada que Brasil tiene en Tegucigalpa. Micheletti ha acusado de injerencia a Brasilia y le exige que entregue al depuesto mandatario. Zelaya afirmó que “nadie” le volverá a sacar de su país y pide que sus simpatizantes le protejan.
AMÉRICA/ El país en calma
En un mensaje a la nación, transmitido en directo por radio y televisión, el presidente en funciones de Honduras, Roberto Micheletti, acusó de injerencia a Brasil y exigió que la embajada de ese país entregue a Manuel Zelaya. “Hoy el pueblo hondureño es nuevamente protagonista en el escenario político internacional. Como huésped provisional de la embajada de Brasil, el ex presidente Zelaya ha regresado de nuevo irregular a Honduras”, afirmó.
Después de 86 días de haber sido depuesto como presidente de Honduras y en medio de una gran confusión, Zelaya duerme en las oficinas de la representación brasileña en Tegucigalpa, protegido por miles de seguidores que, violando el toque de queda impuesto por el Gobierno en funciones, rodean la representación diplomática. Un fuerte dispositivo de seguridad se mantiene en las calles aledañas.
Rodeado de funcionarios de su Gobierno y miembros de la cúpula empresarial, Micheletti dijo que a pesar de la presencia de Zelaya, “en nuestro país está la calma, prevalece la ley y el orden, y no hay informes de disturbios ni violencia, y así va a permanecer nuestra querida Honduras“. Enseguida, hizo un llamado a “todos mis conciudadanos a permanecer tranquilos. La presencia del señor Zelaya en el país no cambia nuestra realidad”.
Recordó que el pasado 28 de junio “el señor Zelaya fue removido de su cargo legalmente, por decisión de la Corte Suprema de Justicia y el Congreso Nacional de nuestro país. Como lo estipula el artículo 30 de nuestra Constitución, al decidir regresar a Honduras, el señor Zelaya acepta su deber de presentarse ante las autoridades para enfrentar los cargos en su contra por repetidas violaciones a las leyes de Honduras“.
Micheletti subrayó que “no queda claro por qué ha regresado ahora a Honduras el señor Zelaya, solo él lo sabe. Pero yo no puedo llegar a otra conclusión más que está aquí para continuar obstaculizando la celebración de nuestras elecciones el próximo 29 de noviembre, como lo ha venido haciendo él y sus seguidores desde hace varias semanas”. Además, explicó que “su presencia en el país tampoco cambia el compromiso de todos los hondureños con el proceso electoral, el cual comenzó bajo el propio mandato del señor Zelaya, hace casi un año, y culminará con las elecciones presidenciales el próximo 29 de noviembre”.
El presidente en funciones señaló que su Gobierno “hasta el día de hoy ha respetado el estatuto internacional de la representación brasileña en Honduras. Esto, pese a que Brasil no nos ha extendido la cortesía de reconocer el Gobierno constitucional de Honduras”. Por ello, hizo un llamó a las autoridades brasileñas a que respeten “la orden judicial dictada contra el señor Zelaya, entregándolo a las autoridades competentes de Honduras”. Los derechos de Zelaya, indicó, serán respetados.
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