EP / EDE. – El presidente boliviano dio otra muestra de su manera de entender la diplomacia. Tras referirse al país que visitaba como “República de España” y criticar que no legalice a todos los bolivianos residentes en él, Evo Morales dijo del Palacio Real de Madrid que antes era un centro de “decisiones” para invadir y ahora para “recibir al invadido”. Tan extraña cortesía es correspondida con la condonación de la deuda de Bolivia, que acaba de pedir un crédito a Rusia para comprarle armas.
MUNDO / Finaliza la visita a España
La estancia de Evo Morales en España ha dejado muestras de su peculiar manera de enfrentar la política internacional. Como si esperara ser maltratado por sus anfitriones, insistió en numerosas ocasiones lo sorprendido que estaba del buen recibimiento que recibía. Sin embargo, eso no evitó que se refiriera con palabras poco agradables al madrileño Palacio de Oriente y por extensión al país que visitaba. Así, dijo que “nunca pensé estar cenando en el Palacio Real, ante centro de decisiones políticas para invadir, (ahora) un centro para recibir al invadido“.
El mandatario boliviano llegó el domingo a Madrid, desde donde se desplazó a Leganés para pronunciar un discurso ante la comunidad de inmigrantes en un acto electoral organizado por la Embajada y numerosos colectivos políticos, sociales y sindicales. Ante más de 5.000 personas y bajo una pancarta que ensalzaba el reclamo “Bolivia somos todos”, Morales calificó de “error” el hecho de que los países, sobre todos los de Europa, cataloguen como “ilegales” a los extranjeros sin documentación. Por ello, se comprometió a seguir trabajando en esta cuestión e instó a acabar con las “asimetrías” entre continentes que provocan la inmigración, una petición que también trasladó al presidente del Gobierno cuando se reunieron hoy en Moncloa.
Por otro lado, Morales abogó en su discurso por el carácter público de los servicios básicos y por la nacionalización de estos. Además, y tras realizar un recorrido por la lucha sindical en su país, destacó los para él logros de la Constitución de Bolivia, aunque afirmó que aún quedan cosas por hacer, como cambiar la “mentalidad” de algunos funcionarios.
También dijo que nunca permitirá la instalación de bases militares extranjeras en su país, “mucho más de Estados Unidos“, porque, según argumentó, “donde hay una base militar de Estados Unidos en Latinoamérica, hay golpes de militares y no se garantiza la paz ni la democracia”. A pesar de lo dicho, justo antes de viajar a España había anunciado la instalación de una base rusa de mantenimiento de aviones militares en Bolivia.
Reivindicaciones
Como se ha podido comprobar después, el discurso de Morales en Leganés era sólo un preludio de las reivindicaciones que realizaría en los dos días de visita oficial. En sus intervenciones ante los medios y en presencia del Rey y Rodríguez Zapatero, el mandatario boliviano se ha mostrado exigente. En primer lugar, ha dado la bienvenida a la entrada de empresas extranjeras en Bolivia, pero insistió en que el Estado “no puede perder la propiedad sobre los recursos naturales”, por lo que remarcó su intención de que las compañías privadas sean “socios” y no “patrones”. Así pues, destacó la “buena relación” existente entre su Ejecutivo y la española Repsol, y aseguró que espera que esta colaboración se traslade también a otras empresas, a las que avisó de que deben “respetar las normas bolivianas”.
A este respecto, afirmó que el Estado tiene “mucho interés” en las inversiones en otros recursos naturales como el litio, pero advirtió de que lo que no consentirá es que se repita “otro Potosí, otro saqueo” como el que sucedió en la época colonial con el oro y la plata. “No pasará ni con litio, ni con petróleo ni con hierro”, añadió.
Por su parte, el Rey Don Juan Carlos dijo a Morales que “unas reglas claras y una política económica despejada de incertidumbres facilitarán a las empresas la tarea de acometer nuevas inversiones que favorezcan la creación de nuevos empleos y la mejora del bienestar de Bolivia y de sus ciudadanos”. Como Don Juan Carlos, el presidente del Gobierno también reclamó al mandatario boliviano “seguridad” jurídica y “garantías” para las empresas españolas presentes en el país sudamericano. “Las empresas españolas en Bolivia están también para contribuir al desarrollo de Bolivia“, dijo el jefe del Ejecutivo español.
El Rey también subrayó en la cena oficial los lazos que unen a España con la región latinoamericana y dedicó unas palabras a los inmigrantes bolivianos que, con su esfuerzo y trabajo, “contribuyen al bienestar de sus familias y al desarrollo” de la economía española.
Condonación de la deuda
En referencia a la condonación de los 77 millones de dólares y 5,5 millones de euros de deuda, Morales agradeció la “solidaridad incondicional en temas sociales que apoya el” ahora sí “Reino de España“. Esta cantidad, según explicó el presidente del Gobierno, irá destinada en un 40 por ciento a un fondo para proyectos fundamentalmente educativos. Se trata, en palabras de Zapatero, de un “importante acuerdo” que busca ayudar a Bolivia a que “supere las dificultades sociales, estructurales, de educación, de salud, que tiene históricamente”.
En otro orden de cosas, el presidente del Gobierno también anunció que España, a través del Fondo del Agua creado en el marco de las Cumbres Iberoamericanas, contribuirá a que en 45 municipios bolivianos se tenga acceso al agua y saneamiento, si bien no especificó a cuánto ascendería esta ayuda. Asimismo, dijo que se apoyará el proyecto de formación profesional promovido por Morales para la creación de centros tecnológicos con los que dar formación en las zonas rurales.
Derecho al voto
Por otra parte, Morales resaltó que, dado que “España tiene mucha experiencia en autonomías”, querría “sus reflexiones, y el término más exacto, su asesoramiento, para implementar las autonomías en Bolivia“, aunque quiso dejar claro, en un aparente mensaje a la oposición interna, que “autonomía no es ninguna división para ninguna nación, para ningún país”. Finalmente, el presidente boliviano calificó de “paso importante” uno de los acuerdos más importantes suscrito durante su visita a España y según el cual los ciudadanos de sus respectivos países podrán votar en las elecciones municipales del otro, puesto que “da un derecho” a los bolivianos que residen de forma legal en nuestro país.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR