AJC. – La sorpresa y el malestar con el Gobierno español son la tónica general en la clase política israelí tras después de que Miguel Ángel Moratinos haya anulado el encuentro que tenía acordado con el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Avigdor Lieberman. El motivo de la anulación es Rodríguez Zapatero le ha ordenado volver antes de tiempo a España para poder asistir a la reunión de este viernes con Hugo Chávez.
AMÉRICA / Para desbloquear las negociaciones
La explicación que dio el cuerpo diplomático español al Gobierno de Jerusalén es que Hugo Chávez iba a llegar a Madrid antes de lo previsto y que Rodríguez Zapatero había ordenado la presencia en España de Moratinos cuando se produjese la llegada. Ante estos argumentos, Lieberman mostró su sorpresa y dijo que el Gobierno español conocía de antemano el día y hora de llegada del venezolano a España.
La prensa israelí refleja el malestar en el Estado judío ante el “plantón” de Moratinos al ministro de Asuntos Exteriores. Los principales periódicos destacan que la visita de Chávez a España se produce después de que el presidente de Venezuela haya firmado importantes acuerdos con el de Irán, Mahmud Ahmadineyad. Un sentimiento similar se ha extendido entre la clase política del país.
El diputado Robert Tibayev, del partido Kadima, es un ejemplo de este malestar. Este miembro de la oposición de centro ha dicho que “a pesar de nuestras diferencias con Lieberman, el hecho de que le ministro de Asuntos Exteriores español cancele una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores israelí, con el fin de estar presente en una reunión con el dictador de Venezuela, da testimonio en primer lugar de las prioridades distorsionadas del Gobierno español”.
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