A pesar de que esta medida podría beneficiar a unos 2.000 extranjeros, lo cierto es que los empresarios no se animan a iniciar el proceso. Algunas asociaciones de inmigrantes ya han denunciado que los patronos, están despidiendo a los trabajadores “ante la expectativa de tener que darles de alta”.
PROCESO DE REGULARIZACIÓN
A pesar del optimismo inicial mostrado desde las instituciones y el Gobierno
ante el proceso de regularización de inmigrantes puesto en marcha por el
Ejecutivo el pasado día 8 de febrero, lo cierto es que en algunos casos, esta
tabla de salvación para los extranjeros se está convirtiendo, en realidad, en un
caramelo envenenado.
En Ceuta, y según informa el delegado del Gobierno,
Jerónimo Nieto, todavía ningún empresario ha comenzado con el proceso de
regularización, a pesar de que 60 solicitaron información sobre el proceso. Se
calcula que sólo en la ciudad autónoma podrían beneficiarse de este derecho unos
2.000 extranjeros que cumplirían con los requisitos.
Despedidos por los papeles
La ciudad ceutí tiene
cinco puntos de información para este proceso cuya normalización debe ser
solicitada por los empresarios o empleadores, según las fuentes gubernativas.
Desde algunas asociaciones de inmigrantes, como Rumañahui o Atime, ya han
informado que algunos patronos han optado por despedir a sus trabajadores a la
hora de tener que “arreglarles los papeles”.
Mohamed Chair, portavoz de
la asociación cultural IBN Batuta, manifestó que, en los casos de los que ha
tenido conocimiento “nos ofrecemos como mediadores y explicamos al empresario
las ventajas de contratar al inmigrante. Si no prosperan las recomendaciones,
sugerimos al afectado que ejerza sus derechos y denuncie”. Chair opina que “el
Gobierno debe sensibilizar al colectivo empresarial”.
Seguridad Social por cuenta propia
En otros
casos, se pide al trabajador que sea él mismo el que asuma las cuotas de la
Seguridad Social o les obligan a no cobrar pagas extraordinarias. Tampoco parece
una vía que vaya a tener éxito el hecho de que el trabajador pueda denunciar a
su patrono ante una situación ilegal ya que, en muchos casos, es difícil
demostrar la relación laboral y, como comentan desde Atime “una vez que estás
despedido al medida no sirve de nada”.
En este sentido, desde la
asociación Rumañahui se ha pedido al Gobierno que abra una nueva vía que permita
normalizar la situación de aquellos foráneos que denuncien a su empleador
durante el proceso que dura hasta el próximo 7 de mayo.
Atime cree que
situaciones como la citada “pasan en empresas familiares y pequeñas y es muy
complicado resolver la situación que se crea. Entre algunos empleadores hay poca
conciencia de responsabilidad y lo grave es que hay disponibilidad de mano de
obra, pero es complicado solucionar a este asunto ya que la gente es reacia a
denunciar”.
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