De acuerdo con los últimos datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Producto Interior Bruto (PIB) sufrió una caída del 4,2 por ciento durante el segundo trimestre de 2009 si se compara con el mismo periodo del año pasado. Esa cifra representa el mayor descenso interanual que la economía español registra desde que en 1970 se empezaron a registrar las estadísticas de Contabilidad Nacional del citado organismo.
En lo que a empleo se refiere, los datos oficiales también ofrecen un panorama negativo puesto que el índice laboral retrocedió un 7,1 por ciento, lo que se traduce que en un año se han perdido 1.369.000 puestos de trabajo a tiempo completo.
La drástica caída significa un retroceso de una décima de los cálculos adelantados que el Gobierno ofreció a la agencia de estadística de la Unión Europea, el Eurostat. Además, el recorte del PIB también representa una caía del 1,1 por ciento con respecto al primer trimestre de 2009. Aunque se ralentiza la caída entre enero y marzo pasado (1,8 por ciento con respecto a los últimos tres meses de 2008), los datos del INE nos indican que la recesión ha empeorado.
La radiografía de la economía nacional nos muestra que entre abril y junio el consumo de los hogares retrocedió un 5,9 por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior. La inversión, en tanto, bajo un 17 por ciento. La escasa demanda de bienes de equipo (causada por la débil producción industrial o de la importación de ese tipo de bienes) ubica a ese apartado de la inversión en un 28,9 por ciento menos que en 2008.
La caída del consumo se debió a su vez al aumento del desempleo y a la reducción de la remuneración de asalariados, que en este trimestre disminuyó un 2,6 por ciento. Por su parte, la inversión en la construcción también baja un 12 por ciento justo en el trimestre en que la obra en infraestructuras creció el 1,2 por ciento. La inversión en vivienda bajó el 25,5 por ciento.
Respecto a la demanda externa, que aportó 3,1 puntos al crecimiento económico de España, el INE registra un decrecimiento de importaciones y exportaciones, aunque menos que durante el primer trimestre de 2009. Así, el envío de productos españoles al exterior desaceleró su caída al bajar el 15,7 por ciento cuando en el primer trimestre llegó al 17,6. El ingreso de productos a nuestro país, en tanto, se contrajo un 22,3 por ciento.
En materia de oferta, los índices son negativos en todos los sectores exceptuando en los servicios de no mercado, que subieron un 3,2 por ciento. Fue la industria la peor parada con una bajada de su actividad hasta el 18,1 por ciento. Le sigue el energético (9,7), la construcción (6), servicios de mercado (2,3) y la agricultura y pesca (1).
España, a diferencia de Alemania y Francia que han registrado un crecimiento en el segundo trimestre de 2009 del 0,3 por ciento, se mantiene sumida en la recesión que entró desde el tercer trimestre de 2008.