Política

Pío Moa: “Mi peor pesadilla es que vuelvan a imponerse las ideas y actitudes que llevaron a la guerra civil”

Historiador y antifranquista. Ha sometido la Guerra Civil a una profunda revisión y desvelado “actitudes” y “posiciones” políticas y de políticos, sobre la base del rigor y la publicación de documentos históricos. Colaborador en diversas revistas y periódicos ha publicado numerosos artículos sobre temas políticos, históricos y culturales. Su independencia y libertad de juicio, su línea de reflexión y trabajo, proporciona claves de sumo interés para entender la realidad actual.

Esta semana nos fijamos en…
“Mi peor pesadilla es que vuelvan a imponerse las ideas y actitudes que llevaron a la guerra civil”. Así lo dice Pío Moa, historiador, antifranquista y fundador en 1976 de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO), brazo político del Partido Comunista de España y hoy considerado el mayor desmitificador de la guerra civil española.

Nacido en Vigo, hace 56 años, fue bibliotecario del Ateneo de Madrid y coordinador de sus publicaciones y eventos durante varios años. Pío Moa escribe y da charlas allí donde se le invita. Así, además de sus colaboraciones en Libertad Digital, encontramos escritos suyos, recientemente publicados, en medios como Alfa y Omega, Fe y Razón y Páginas para el mes (de la Asociación Cultural Charles Pèguy de Madrid). Por otra parte, ha empezado a participar, de forma regular, en las tertulias de La tarde con Cristina de la cadena radiofónica COPE.

Este hombre, que afirma sentir a Ramón Salas Larrazábal como un maestro “por su sentido de la verdad, manifiesto en su atención al dato y en la lógica de sus análisis”, dice además, “admirar a demasiada gente, por lo que es difícil citar a alguien en particular” y señala que su peor pesadilla es que “vuelvan a imponerse las ideas y actitudes que llevaron a la guerra civil”. Colaborador en diversas revistas y periódicos ha publicado numerosos artículos sobre temas políticos, históricos y culturales pero fueron sus libros sobre la guerra civil española los que le otorgaron al fama de desmitificador y deconstructor de la historia “oficial” de España, la misma que escribieron Tussell, Tuñón de Lara, Preston y otros. Y aclaremos que no estamos ante un revisionista “en el sentido peyorativo de la palabra sino en virtud de la más estricta necesidad histórica”, como dice el crítico Arturo González de León.

La guerra civil española

Pío Moa ha sometido la Guerra Civil española a una profunda revisión a través de seis libros: Los orígenes de la Guerra Civil, Los personajes de la República vistos por sí mismos, El derrumbe de la segunda República y la Guerra Civil (trilogía publicada por Ediciones Encuentro, 1999, 2000 y 2001), y Los mitos de la Guerra Civil (La Esfera de los Libros, 2003), Crímenes de la Guerra Civil y otras polémicas y 1934: Comienza la guerra civil.

Su tesis es que la guerra civil empezó en octubre de 1934 –y no dos años más tarde- con el alzamiento de Asturias, con la insurrección armada del PSOE y la Ezquerra de Cataluña en contra de un gobierno de derechas legalmente establecido con la inexistente y falsa excusa de “peligro fascista” que justificaba su actuación y la dirigía a instaurar la dictadura del proletariado. Es decir, la contienda ideológica de ese momento estuvo marcada por el apetito feroz de poder de una izquierda totalitaria y los asertos de la derecha democrática.

Asimismo, echa por tierra la tesis del marxismo dialéctico que hablaba de una lucha de clases en la sociedad española de los años ´30: “Fue la actitud de los partidos ante los problemas de la época y no los problemas sociales mismos, la causa de la deriva hacia la Guerra Civil”, dice Moa. Olvidemos la explicación socioeconómica de una supuesta lucha de clases entre una izquierda proletaria y una derecha burguesa. Lo que Moa nos viene a decir es que PSOE y ERC arrasaron con la legalidad democrática y que no se trató en absoluto de un movimiento espontáneo de las masas obreras en una supuesta defensa de la República. Por el contrario, el levantamiento insurreccional de los partidos de izquierda junto a la inestimable colaboración de Ezquerra Catalana fue algo preparado meticulosamente, como lo prueban los archivos del socialista Largo Caballero, que Moa investigó con celo.

“En 1933 el sector más importante del PSOE se decanta por la dictadura del proletariado y por la revolución al estilo soviético. El único que protesta es Besteiro. Dice textualmente que se está envenenando a los trabajadores y que eso sólo puede concluir en un baño de sangre. No fue una huelga, no fue un movimiento de protesta. Fue una guerra civil preparada y organizada para imponer una dictadura del proletariado. Una dictadura de tipo soviético. Pero siguen sin reconocerlo”, señala Moa.

El nacionalismo disgregador

Sus libros sobre la guerra civil inciden sobre la influencia que tuvieron las ideas separatistas de catalanes y vascos en el desencadenante de la contienda. Una situación que, por desgracia, se está viviendo ahora con preocupante paralelismo. En este sentido, Moa critica “el intento de recuperar los odios y rencores de entonces” por parte de la izquierda como “arma arrojadiza” contra la derecha. Y aunque asegura que el actual clima político no tiene las dosis de violencia que en 1936, el autor teme que algunos políticos siembren “deliberadamente el odio”. “Ahí está el intento de Maragall y de Carod Rovira de descuartizar España con la aquiescencia de Zapatero. El mayor peligro es la balcanización. Son tan irresponsables ahora como entonces”, asegura.

En este contexto, según el crítico y ensayista Fernando José Vaquero Oroquieta, “Moa considera peligroso, para la convivencia social, que ésta se base en la sucesión de falsificaciones históricas de un pasado más o menos reciente. Repetir los errores del pasado –asegura- puede tener efectos amenazadores, y por ello hay que desenmascararlos. La falsificación y la agitación política demagógicas, especialmente protagonizadas por ciertas izquierdas españolas (grupos mediáticos y partidos políticos), son un cáncer para la democracia; y como tal hay que tratarlas. Para ello sólo existe una vía: la confrontación, debiendo prevalecer, en ese debate, las ideas o experiencias verdaderas. Esto supone una premisa: es mentira que en democracia toda idea o tendencia sea equivalente”.

El resto de la obra de Moa –exceptuando su personal autobiografía De un tiempo y de mi país– está dedicada al nacionalismo de corte separatista y balcanizador. La sociedad homosexual y otros ensayos, Contra la mentira y Una historia chocante: los nacionalismos vascos y catalán en la historia contemporánea de España hacen una reinterpretación de la historia española reciente de absoluta originalidad y coherencia en sus planteamientos. Así, uno de sus libros más polémicos fue La sociedad homosexual donde disecciona los nacionalismos disgregadores, en particular, al analizar la naturaleza última del vasco, tanto en su particular expresión “democrática” como en la “terrorista”.

Escribe Moa: “Por otra parte, aunque han utilizado siempre en su provecho (los nacionalistas) el sistema de libertades, tampoco han ayudado a traerlo mediante una oposición seria a las dictaduras. En realidad, al socavar la Restauración y la legalidad republicana, contribuyeron poderosamente a traer las dictaduras de Primo y de Franco, y, una vez instaladas éstas, nunca les ofrecieron una resistencia digna de tal nombre. La excepción de la ETA, durante la época más suave del franquismo, no es tal, puesto que el objetivo de esta organización, de ideas abiertamente totalitarias, en ningún momento fue asentar la democracia, sino, por el contrario, sabotearla, como por lo demás ha comprobado la historia”.

Por este motivo, al ensayista e historiador Pío Moa conviene seguirle de cerca, no en vano, por el predominio en España de intelectuales de actuación sectaria e intransigente, lo cual hace que Moa se constituya en un observador de la actualidad a tener en cuenta. Deseamos que mantenga su independencia y libertad de juicio, pues con toda seguridad que, en el futuro, fiel a su línea de reflexión y trabajo, nos seguirá proporcionando claves de sumo interés para entender la realidad actual.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú