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El primer ministro de la coalición de centroizquierda, Donald Tusk (izquierda), y el presidente nacional-conservador, Andrzej Duda Imagen: Radek Pietruszka/PAP/dpa/picture alliance

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Polonia: rivales en casa, unidos en el exterior

La relación entre el primer ministro de la coalición de centroizquierda, Donald Tusk, y el presidente nacional-conservador, Andrzej Duda, que no oculta su cercanía al anterior gobierno del PiS, está resultando extremadamente difícil.

Pero cuando se trata de la seguridad del país centroeuropeo, ambos líderes hablan con una sola voz. Estados Unidos es considerado el principal garante de la seguridad de Polonia. El objetivo actual de los dirigentes de Varsovia es reforzar el flanco oriental de la OTAN, amenazado por la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.

Con este objetivo, Tusk y Duda viajan a Washington, donde ambos serán recibidos por el presidente estadounidense, Joe Biden, este martes 12 de marzo de 2024. Un día antes, Duda convocó al Consejo de Seguridad Nacional (CSN), para demostrar unidad en materia de política de seguridad. Además del primer ministro, el órgano asesor del presidente incluye a los presidentes de ambas cámaras del Parlamento y a varios ministros de departamentos clave.

La ampliación de la OTAN hace 25 años

La invitación a la Casa Blanca es un “gesto muy significativo” para Polonia, dijo Duda en la apertura de la reunión de la RBN. “En Polonia estamos unidos en cuestiones de seguridad. Este mensaje llega al mundo”, subrayó el jefe de Estado. Estados Unidos ha sido una “base de seguridad estratégica” desde la caída de la Cortina de Hierro. En la reunión con Biden, quiere argumentar que el valor mínimo recomendado para el gasto en defensa en los países de la OTAN no debería ser el dos, sino el tres por ciento delProducto Interno Bruto (PIB), dijo Duda. Polonia gasta más del cuatro por ciento de su PIB en sus Fuerzas Armadas.

Esta es una buena oportunidad para “expresar nuestra gratitud por todo lo que Polonia ha hecho, no sólo como excelente aliado en la OTAN, sino también como defensor de Ucrania”, señaló el director de comunicaciones del Consejo de Seguridad Nacional de EE. UU., John Kirby.

Washington impone la armonía

Es bastante inusual que los dos funcionarios más importantes de un país sean recibidos al mismo tiempo por el presidente de EE. UU. “Los estadounidenses saben que existe un doble poder en la política exterior polaca”, declaró al periódico Gazeta Wyborcza Bohdan Szklarski, experto en EE. UU. de la Universidad de Varsovia. Con esta doble invitación, Washington quiere evitar que cuestiones fundamentales de seguridad queden atrapadas en la vorágine de las disputas políticas internas.

Polonia es considerada un aliado fiable. El aeropuerto de Jasionka, cerca de Rzeszow, en el sureste de Polonia, es la base más importante de apoyo a Ucrania. Actualmente hay 10.000 soldados estadounidenses estacionados en Polonia. Y la infraestructura militar estadounidense sobre el terreno se está ampliando sistemáticamente.

Polonia condena bloqueo republicano de ayuda a Kiev

La presencia estadounidense goza de un amplio apoyo político de todas las principales fuerzas políticas y también es aceptada por la población. En las encuestas de opinión, el apoyo a los estadounidenses alcanza más del 70%.

Gracias a su postura coherente en cuanto a Ucrania, Biden puede contar con un amplio apoyo de los polacos. Cuando los republicanos rechazaron el paquete de ayuda a Kiev, a principios de febrero, Tusk respondió en X sin tapujos: “Queridos senadores republicanos de América. Ronald Reagan, que ayudó a millones de nosotros a recuperar nuestra libertad e independencia, se debe estar revolcando en su tumba. Debería darles vergüenza”.

Votantes prodemócratas, importantes para Polonia

Sin embargo, los intereses de la política de seguridad no deberían ser el único motivo de la invitación a la Casa Blanca. En EE. UU. viven entre nueve y diez millones de personas de ascendencia polaca, un potencial de voto para Biden que no debe subestimarse. Aunque Estados Unidos está muy por detrás de Alemania y otros socios europeos en términos de volumen de negocio, las relaciones económicas polaco-estadounidenses han ido creciendo en importancia durante años.

Polonia compra a Estados Unidos sistemas de defensa de misiles, helicópteros y tanques de guerra por valor de varios miles de millones de dólares. No menos importantes son las inversiones estadounidenses como resultado de la incursión de Polonia en la energía nuclear. El Gobierno de Tusk está decidido a continuar la construcción de centrales nucleares iniciada por el gobierno anterior.

En general, cabe suponer que la “tregua” entre Duda y Tusk no durará mucho. El presidente nacional conservador está bloqueando la labor del nuevo gobierno en todo lo que puede. El veto presidencial de Duda pende sobre el Gobierno como una espada de Damocles sobre casi todos los proyectos, ya sea la liberalización del derecho al aborto o el restablecimiento del Estado de Derecho. La difícil convivencia continuará probablemente al menos hasta las elecciones presidenciales del verano de 2025.

Una información de Jacek Lepiarz para DW.

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