Economía y Sociedad

Prevención del racismo y la xenofobia en centros escolares

250 alumnos de 5 centros educativos del municipio de Madrid participaron en las acciones de sensibilización realizadas por CIPIE en los últimos meses

El desarrollo de las sesiones en los centros educativos fomentó entre los alumnos la libertad, el encuentro, el respeto, la aceptación, el diálogo, la solidaridad, la convivencia, el aprendizaje y análisis crítico de las aportaciones de las diferentes culturas. Todo ello dirigido hacia la inclusión y hacia el desarrollo de una identidad cultural abierta, el reconocimiento y la acogida del otro.
 
El contenido de las sesiones se basó en el reconocimiento positivo de las diferentes culturas y de su necesaria presencia y cultivo en la escuela a fin de dar lugar a la superación de prejuicios y estereotipos. Se trabajaron los valores comunes entre las diferentes culturas presentes entre el alumnado y en el reconocimiento de los valores universales que tienen las diferencias. De este modo, se enfatizaron valores como el trabajo, la solidaridad, cooperación, ayuda al compañero, igualdad, respeto, entre otros.
Madrid ha pasado en pocos años a ser una sociedad de acogida para una pluralidad de pueblos y culturas muy distintos. Uno de los puntos de encuentro donde esta diversidad se da cita es el aula de los colegios puesto que en ellos encontramos alumnos de procedencias tan diferentes como Marruecos, Rumanía, China o América Latina…Asimismo, todos ellos aprender a potenciar lo que les une y superar aquello que les separa.
 
Este proyecto se realizó para afrontar la realidad de las aulas de los centros educativos seleccionados, facilitando la convivencia entre alumnos de diferentes culturas en el espacio del aula, su conocimiento mutuo, la integración escolar y social del alumnado en la sociedad multicultural en la que viven y la educación en valores democráticos.
Nuestros menores ya no pueden educarse teniendo como referencia exclusiva a su pueblo, ciudad,  comunidad autónoma o país. Por el contrario, deben educarse reconociendo un mundo cada vez más global y valorando el enriquecimiento que supone la apertura a culturas o realidades diferentes, cómo crear ciudadanos activos, competentes, preocupados por los temas de los más necesitados y que participen en la toma de decisiones en asuntos sociales y políticos. Para esto deben apoyarse en dos pilares: el cognitivo (de conocimiento de la realidad, de análisis, de razonamiento, etc.) y el moral (de valores y virtudes, de actitudes y comportamientos). Lo que tratamos a través de esta iniciativa fue acercar a nuestra población escolar la realidad que viven aquellos que menos tienen.
 
A través de este Proyecto se ha acercado a la comunidad educativa mediante una metodología práctica y participativa temas demandados por los centros educativos como las desigualdades económicas, los derechos y oportunidades entre los pueblos enriquecidos y los empobrecidos, sus causas y consecuencias, así como el fomento de valores y actitudes de cooperación, convivencia, solidaridad, igualdad y justicia.
 
Habíamos detectado que las aulas, como espacio de intercambio de las distintas realidades culturales, son lugares donde se hace necesaria una sensibilización concreta, exhaustiva y mensurable, por lo que hicimos especial hincapié en valores positivos para la prevención de conductas xenófobas, racistas e intolerantes. Con las sesiones interculturales se despertó en los escolares la curiosidad hacia la cultura de los “otros”, que ha de ser comprendida y valorada en condiciones de igualdad respecto a la propia y dentro del contexto de convivencia plural que debe abarcar todos los países y razas que se dan cita en un colegio. Los resultados alcanzados respondieron a las necesidades detectadas.  

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú