AJC. – El pasado sábado el Ministerio del Interior marroquí ordenó confiscar y destruir más de 100.000 ejemplares de los semanarios TelQuel y Nichane, que publicaban una encuesta hecha en colaboración con el francés Le Monde sobre los diez años de Mohamed en el trono. La Federación Internacional de Periodistas (IFJ, por sus siglas en inglés) ha protestado por la medida. Curiosamente, el sondeo mostraba unos resultados favorables al monarca.
MUNDO / Por una encuesta sobre Mohamed VI
El presidente de la IFJ, Jim Boumelha, dijo que “una vez más, las autoridades marroquíes se han marcado un gol en propia puerta. Para celebrar el decimo aniversario de la subida al trono del rey, han estado alardeando de nuevas libertades que dicen que él inició en materia de libertad de prensa y libertades civiles”, según informa Intercambio Internacional por la Libertad de Expresión (IFEX, por sus siglas en inglés). “Al prohibir la publicación de un simple sondeo de opinión”, continúa Boumelha, “han demostrado que todavía están dispuestos a comportarse como dictadores intolerantes”.
El Ministerio del Interior Marroquí alegó que, con la publicación en colaboración con Le Monde del sondeo sobre la opinión de los marroquíes respecto a la primera década de Mohamed VI en el trono, la empresa editora de las revistas, TelQuel Group, contravenía las leyes vigentes en el país. El Sindicato Nacional de la Prensa Marroquí (SNPM) sostiene, por el contrario, que la orden es doblemente ilegal. Por una parte, ninguna norma permite el secuestro de publicaciones sin orden judicial. Por otra, ninguna legislación marroquí prohíbe que se publiquen sondeos de opinión. El SNPM ha informado, según lo publicado por el IFEX, que la orden del Gobierno se ejecutó cuando las revistas se encontraban todavía en prensa.
Además de ser un atentado contra la libertad de expresión la orden resulta absurda, puesto que el 91% de los marroquíes encuestados valoraban de forma “positiva” o “muy positiva” el reinado de Mohamed VI durante estos diez años. No es la primera vez que esta editora resulta perjudicada por las acciones de las autoridades marroquíes. El semanario Nichane fue condenado por los tribunales a una suspensión de dos meses en 2007 por publicar chistes sobre el islam, sexo y política. En aquella ocasión, se impuso a su director, Driss Ksikess, y la periodista Sanaa Al-Aji una multa equivalente al cambio a 8.000 dólares estadounidenses.
Boumelha ha dicho que “en todo el mundo, está comprobado que las encuestas de opinión son instrumentos para promover la democracia y la gobernabilidad. Al decir que su rey no puede ser objeto de una evaluación por su propio pueblo, las autoridades marroquíes han retrasado una vez más la libertad de opinión y la libertad de prensa”. El presidente de la IFJ ha sentenciado: “Serán juzgadas por sus acciones y encontrarán cada vez más difícil convencer al mundo de que son demócratas sinceros”.
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