Tal y como estaba previsto, Putin regresará al Kremlin. Victoria que presenta algunos déficits puesto que en Moscú los resultados no fueron los que esperaba. La oposición habla de fraude y se manifestará para mostrar su protesta.
Datos generales e indiscutibles: Putin gana por tercera, logra el 64% de los votos y no precisará de segunda vuelta. Gobernará Rusia hasta 2018. Sin embargo, en Moscú sólo obtuvo el 47% de los votos “23 puntos menos de lo que obtuvo Medvedev en 2008”, nos cuenta
El País a través de su especialista en asuntos de Rusia, Pilar Bonet, añadiendo en su crónica otro dato no menos relevante: la participación descendió un 5% con respecto a las pasadas elecciones presidenciales.
Sobre el tema de Moscú y los malos resultados,
La Vanguardia da cumplida información, explicando que el gran triunfador en la capital había sido Mijail Projorov pese al segundo lugar ocupado. Junto a ello añade, a modo de complemento, las palabras de Jefe de Campaña de Putin, Stanislav Govorujin para quien
“los acomodados de Moscú votan por Projorov”.
Los grandes derrotados, Mironov y Zirinovsky. Projorov y Ziuganov le siguieron en número de votos definiendo éste último del siguiente modo los resultados:
“esta es una elección de ladrones, absolutamente deshonesta e indigna. Con estas elecciones perdemos todos. Se han limpiado los pies con nuestros ciudadanos” (
El Mundo). Este punto de vista nada tiene que ver con el que mostró la Comisión Electoral, organismo que dictaminó que “las elecciones se celebraron sin incidentes destacables” (
La Razón).
El País también se ocupó del punto de vista del mandatario saliente que no es otro que Medvedev quien hizo ciertos gestos conciliadores por ejemplo referentes a la revisión de la condena del millonario Jodorkovsky.
Pese a la contundencia del triunfo, la sombra del fraude ha estado muy presente. Al respecto, noticia elocuente que nos sirve
ABC: “52 euros por votar cuatro veces a Putin”, lo que dio como resultado “un carrusel de votantes que se personaron en varios colegios electorales”. Testimonio que ofrece el diario de Vocento del diputado Ilya Ponomarev:
“Vladimir Putin ha creado un sistema en el que las autoridades provinciales están obligadas a sostener los resultados del partido en el poder. Saben que si no llegan a la cifra deseada podrían perder sus empleos”. El ganador habla de que se trató de una lucha “abierta y limpia”.
La reacción de la oposición
Consciente de que el fraude ha existido, prepara una manifestación que espera sea multitudinaria que contará con el apoyo de una figura del deporte ruso: el ajedrecista Gary Kasparov para quien
“el lunes es un día muy importante en nuestra historia. Ahí veremos la fuerza de la protesta y cuántos están dispuestos a luchar contra el régimen de Putin y gritar que no lo reconocen como su legítimo presidente” (
ABC). Para Projorov el principal problema es que “no hay cámaras web donde se cuentan los votos” (
La Vanguardia).
Finalmente, dos puntos de vista que nos sirve
El Periódico. Por un lado, de Serguei Udaltsov (Frente de Izquierdas):
“se han utilizado muchas tecnologías sucias. Ahora se han vuelto más astutos. Pero no tengo la sensación de que las cosas hayan cambiado dramáticamente desde diciembre. Tengo información fidedigna de que las instituciones financiadas por el Estado en Moscú a la gente le prometieron unos premios, algunos días libres y otros favores”. Por otro lado, Mijail Kasianov (ex Primer Ministro) habló de la importancia de la protesta y de cuánta gente está dispuesta a gritar que el triunfo no es legítimo.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR