El líder del PP, Mariano Rajoy, pidió ayer al Gobierno de Rodríguez Zapatero una “reflexión” para definir “adónde vamos” ya que, dijo, el presidente español sigue sin saber el criterio sobre “la España de hoy y del mañana”, y por ello, dijo, “es muy difícil viajar juntos si no sabemos adónde vamos”. Rajoy constató el mantenimiento de la diferencia de opiniones en asuntos como la financiación de la sanidad, la política antiterrorista, o la reforma de los estatutos.
El líder del PP reiteró su preocupación por la indefinición del gobierno en cuestiones de Estado
El líder de los populares destacó que en los temas relacionados con España y con la política antiterrorista él estará con “la lógica y el sentido común”.
Señaló que la reunión, convocada por Zapatero en Moncloa, se desarrolló en un tono “amable y sosegado”, aunque “para ser franco -precisó- no he conseguido averiguar exactamente para qué se me ha convocado, a no ser que sea para decirme que hay que dialogar”.
“Además de estar hablando de hablar, me gustaría que hubiera voluntad de llegar a acuerdos y a propuestas concretas” y de “entrar en los contenidos” de los temas de Estado, reflexionó Rajoy, quien agregó que ha salido de la entrevista “tan preocupado” como entró.
Tras achacar gran parte de las posiciones del Gobierno al intento de contentar a sus socios en el tripartito catalán, reconoció que “no esperaba mucho” de la reunión e hizo hincapié en que él fue hoy a la Moncloa a ofrecer acuerdos y así seguirá actuando.
Explicó que le ha expresado a Zapatero su “preocupación” por España, como ya hizo en la última reunión del pasado 14 de enero, por el debate de la reforma del Estatuto de Cataluña, por la política antiterrorista y por la financiación de la sanidad.
En política exterior, uno de los cuatro asuntos sobre los que Rajoy iba a ofrecer un acuerdo, explicó que “no hay nada importante que reseñar” salvo la “voluntad de seguir hablando”.
Respecto al Estatuto catalán, indicó que “se ha producido una situación no edificante con disputas en el PSOE y con disputas entre el PSOE y sus socios del tripartito catalán”, al tiempo que recordó que el informe del Consejo Consultivo expone hasta “veinte motivos de inconstitucionalidad” del texto.
Por este motivo consideró que esta reforma tiene “muy poco sentido” al generar “enorme división entre los partidos” y es “inasumible”, por lo que concluyó que el Gobierno “debe abrir un periodo de reflexión” para abordar este tema.
Para Rajoy con el Estatuto de Cataluña “se pone encima de la mesa una liquidación del Estado”, al tiempo que fuentes del PP explicaron que en el proceso de reforma del texto el líder popular aseguró al presidente del Gobierno que “se está jugando a la desesperada”.
Asimismo, Rajoy trasladó a Zapatero la importancia de que las reformas estatutarias se aprueben en el Congreso con el apoyo de los dos partidos mayoritarios -PSOE y PP- como se ha hecho desde 1978.
No obstante, el líder del PP constató que el jefe del Ejecutivo “sigue en su posición” respecto al Estatut y que “no considera conveniente llegar a un acuerdo”.
En materia de política antiterrorista, Rajoy subrayó los efectos positivos y la eficacia del Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo, firmado entre populares y socialistas, y precisó que este Pacto fue “roto” por el Ejecutivo socialista.
Dijo que con la ruptura del Pacto Antiterrorista y tras hacer en el Congreso a ETA una “invitación al diálogo”, la banda “ha asumido un protagonismo que no tenía” y “ha vuelto la Kale Borroka”.
Por ello ofreció a Zapatero volver al Pacto que “ha funcionado” y que supone “no negociar” con ETA, no pagar un precio político, recurrir el Partido Comunista de las Tierras Vascas y no celebrar una mesa política con “los representantes” de la banda terrorista.
También hablaron del modelo de financiación sanitaria, un tema sobre el que el dirigente popular dijo esperar que la propuesta presentada por el Gobierno para paliar el déficit de la sanidad “no se pretenda imponer unilateralmente” ya que “no es aceptable”.
Explicó que las comunidades autónomas gobernadas por el PP se oponen a esta propuesta socialista que “no resuelve nada” y “no es seria ni buena para los intereses generales”.
El único asunto en el que alcanzaron algún tipo de acuerdo fue en educación, aunque tan solo decidieron iniciar conversaciones entre el PP y la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega.
Rajoy se mostró dispuesto al diálogo en todos los temas, pero dijo que éste “no puede ser un fin, sino un medio” y “debe plasmarse en hechos concretos y no en tomar decisiones irreversibles”.
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