Mariano Rajoy, se ha mostrado claro con Ibarretxe y su propuesta. Ha manifestado con firmeza que el denominado plan Ibarretxe entierra la Constitución y “desmantela la arquitectura del Estado español”. Sólo Rajoy se acordó de las victimas de ETA. Sólo Rajoy recordó que el terrorismo impide la libertad en el Pais Vasco. Sólo Rajoy recordó que ETA inspira y promueve el Plan desde el chantaje, la violencia y el asesinato. Rajoy pidió la retirada del Plan. Zapatero pidió que se vuelva a negociar
España: El Congreso de los Diputados rechaza por abrumadora mayoría la independencia del Pais Vasco
313 diputados españoles de los 344 que votarón, rechazaron ayer la propuesta
independentista del actual gobierno vasco. Una propuesta que fue apoyada por
comunistas y socialistas abertzales (el grupo político que representa a ETA) en
el parlamento vasco. El Plan tuvo 29 votos a favor y 2
abstenciones.
El precursor del plan, el presidente del gobierno
autonómico vasco, Juan José Ibarretxe, defendió ante los legisladores la
necesidad de dar un estatus de asociación libre con España al País Vasco.
En un discurso lleno los repetitivos tópicos a los que el lehendakari
lleva recurriendo desde hace dos años (diálogo, convivencia, derechos
históricos, voluntad de vascos y vascas, etc.), Ibarretxe continuó su alocución
con un reproche sobre el procedimiento elegido para debatir su plan y lo que ha
considerado una “negativa a negociar” por parte del Gobierno español. “Vengo a
presentar una propuesta de nuevo estatuto, con la mano tendida, para negociar”,
dijo Ibarretxe y destacó la necesidad de abrir un proceso “porque no se puede
responder con un “no” a una “oportunidad histórica”.
Además, criticó que
la sesión se celebre “con prisas y sin un debate previo” y reiteró que su plan
soberanista “es una propuesta para la convivencia. No es una propuesta para
romper, está basado en la libre asociación y el respeto mutuo”.
Zapatero: “la votación cierra el debate pero no lo
resuelve”
Tras la intervención de Ibarretxe, ha tomado la palabra
el presidente del Gobierno, que rechazó el Plan: “como demócrata y como
presidente de todos me opongo a una propuesta que no es de todos” y señaló que
la votación de hoy, “cierra el debate, pero no lo resuelve”, ya que el debate
sobre una norma fundamental para la convivencia sólo lo resuelve el acuerdo.
“Hoy es previsible que terminemos cerrando un debate y deseable que abramos el
tiempo de un acuerdo histórico y definitivo”, añadió Zapatero, quien aseveró:
“para mí, el resultado de la votación no será una victoria y, por tanto, nadie
debe entender el mismo como una derrota”.
Para Zapatero, “se están
sosteniendo posiciones sobre una visión de España que fue y ya no es, sobre un
concepto de soberanía que fue y ya no es, sobre una noción del Estado nación que
fue y ya no es, y sobre una interpretación del derecho de autodeterminación que
nunca fue y tampoco lo es ahora”.
Rajoy: “Buscan
desmantelar al Estado Español”
El líder del Partido Popular de
España, Mariano Rajoy inició su discurso apuntando que, si no se hubieran
escuchado esta tarde en el Congreso las palabras del “ilustre representante del
Parlamento vasco”, en alusión al lehendakari, se podría pensar que lo que
ocupaba hoy a los diputados era, al menos en “apariencia” decidir sobre una
reforma estatutaria. “Pero resulta que ni es una reforma, ni habla de autonomía
ni se acuerda de la Constitución”, apostilló. Según el líder del principal
partido de la oposición en España, el proyecto objeto de debate busca
“desmantelar toda la arquitectura del Estado español”, “volar fuera” de la Carta
Magna y “evadirse” de la tutela estatal, y todo ello partiendo de un texto que
calificó de “muy ameno, imaginativo, tal vez un poquito quimérico” y que
recuerda a “aquella constitución que elaboró Rousseau para Córcega” o a la
“vieja Alternativa KAS”.
“Una de dos: O algunos responsables políticos
no se han enterado de que cualquier reforma estatutaria que choque con la
Constitución carece de viabilidad o, por el contrario, lo saben muy bien pero no
les importa perder el tiempo –adujo–. De hecho, el texto que se nos presenta
no sólo entierra la Constitución. Hace más: se erige él mismo como una norma
constituyente. Nos han traído, ni más ni menos, el proyecto de constitución para
una Euskadi Libre Asociada del Estado español”. Rajoy recalcó que “los acuerdos
que tome cualquier institución en materias que no son de su competencia no valen
nada, aunque los voten el cien por cien de sus miembros –avisó-. El Parlamento
de Vitoria se ha tomado atribuciones que no le corresponden”, como proclaman “a
voz en grito” los recursos presentados por Álava, Navarra o Castilla y León.
Propuestas llena de menosprecios y
desplantes
Rajoy se ocupó entonces de señalar que la propuesta
peneuvista, convertida en una “declaración de independencia” llega “plagada de
menosprecios y desplantes” a las Cortes y se exige desde la “rebeldía”
anunciada, sin la aclaración previa de si a los Grupos parlamentarios hoy
presentes en la Cámara se les “consulta”, se les “informa”, se les “advierte” o
se les “amenaza”.
Continuó recordando que Ibarretxe ya ha anunciado que,
independientemente de la respuesta que su plan recibiese hoy en Madrid, se
convocaría un referéndum “ilegal” en Euskadi y que, en un plazo máximo de seis
meses desde su publicación en el Boletín Oficial del País Vasco, se ejercerán
“sin excepción todas las potestades, funciones y servicios”.
Rajoy
mencionó de forma destacada a ETA, ya que la organización terrorista “es la
inspiradora del proyecto que otros han puesto por escrito, tras romper en
Estella el consenso de la sociedad vasca en torno al Estatuto de Guernica”, que
ha participado en este proyecto no solo con sus votos, sino amedrentando a la
mitad de la población vasca.
El líder popular hizo mención de los casi
mil muertos a manos de ETA, “cuya memoria no queremos ultrajar”, a lo que
añadió: “Ocurre que los han matado, precisamente, porque estorbaban las mismas
pretensiones que este proyecto recoge”, advirtiendo que nunca debemos olvidarnos
de ellos. Las exigencias de los nacionalistas, según el portavoz popular,
“vienen a decirnos que todo nuestro esfuerzo ha sido inútil; que las mil
víctimas de ETA estaban equivocadas; que todos han muerto en balde: los guardias
civiles, los policías, los jueces, los militares, los empresarios, los
concejales… ; que Enrique Casas, Gregorio Ordóñez, Miguel Ángel Blanco, Fernando
Buesa y tantos otros… estaban ofuscados; que tenían razón sus asesinos
fanáticos; que tuvieron que matarlos porque nos habíamos obcecado y, en fin, que
podíamos habernos ahorrado mucha sangre si hubiéramos sido más flexibles”
Inquietantes
palabras.
Después de las intervenciones
iniciales del lendakari vasco, Zapatero y Rajoy tomaron la palabra los grupos
minoritarios para producirse a continuación las réplicas excepcionalmente
autorizadas al caso. Juan Jose Ibarretxe reiteró sus argumentos y olvidándose de
las minorias centro su discurso en las posiciones del PP y del PSOE. Tras
señalar que su plan seguiría adelante fue únicamente aplaudido por nacionalistas
vascos, catalanes y miembros de las minorias vinculados a la izquierda
radical.
El presidente del gobierno en su réplica se mostró conciliador y
llamó a la unidad de los demócratas y a la reflexión del representante del
parlamento vasco para iniciar una negociación de futuro con acuerdos de todos.
La tesis del gobierno y del PSOE es que el Plan Ibarretxe debe reiniciarse en el
Parlamento vasco para buscar el acuerdo mayoritario de la cámara.
Rajoy,
recordó al presidente del Gobierno que hoy tenía el apoyo del PP desde la
responsabilidad y la coherencia para impedir una propuesta muy lesiva a los
intereses de todos los españoles y de la sociedad vasca. Recordó a
Zapatero, la oferta de su partido de apoyo, incluso parlamentario, si las
minorias hipotecaban su acción de gobierno en temas fundamentales como son la
Constitución y el modelo teritorial del estado. Pidió a Ibarretxe que retirara
su Plan y advirtió palabras inquietantes en el presidente del
gobierno.
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