Dos de las principales ciudades del sur de Bolivia, Tarija y Sucre, están paralizadas por una protesta cívica contra el gobierno y una marcha en favor de la “capitalidad”, respectivamente. Mientras tanto aumenta la tensión social y política en Bolivia a pesar de los esfuerzos de Evo Morales por aplacar las reivindicaciones no sólo de la oposición sino que también de sectores afines a su programa de Gobierno.
Política -Bolivia
En Sucre, los manifestantes exigen que se les devuelva las sedes del Poder Ejecutivo y del Parlamento, en el marco de la pulseada con La Paz por la denominada “capitalidad”. El paro cívico en Tarija es total, según los informes de radio, mientras esa ciudad, 780 kilómetros al sureste de La Paz sigue cercada, desde hace siete días, por campesinos políticamente afines al presidente Evo Morales.
Los dirigentes cívicos protestan por la negativa del gobierno a negociar en esa ciudad una solución para la falta de gas, que pone también en riesgo el suministro de energía eléctrica. El 86% de las reservas de gas de Bolivia están en el territorio de ese departamento.
Los tarijeños demandan al presidente ampliar la capacidad del gasoducto hasta la ciudad de Tarija -capital del departamento de mismo nombre- desde los reservorios de gas ubicados más al este, cercanos a la frontera con Paraguay y Argentina.
Para Reynaldo Bayard, líder del Comité Cívico, es inconcebible que la región más rica en hidrocarburos sufra por falta de gas y apuntó sus dardos a la política del presidente, “que no ha implementado un emprendimiento real para desarrollar la región”, cuyo prefecto, Mario Cossío, es un opositor al régimen.
Dignidad e integridad”
A Cientos de kilómetros de Tarija, las usualmente apacibles calles de Sucre se llenaron de manifestantes. Los asistentes juraron “por Dios y la Patria, defender y respetar los principios de libertad e igualdad, defender la democracia, la unidad de la nación, la capitalidad plena para la ciudad de Sucre y el legado para nuestros próceres”.
El presidente del comité interinstitucional por la defensa de la capitalidad, Jaime Barrón, quien fue el único orador, dijo que “restablecer la capital a Sucre es devolver a Bolivia la dignidad y la integridad nacional, es equilibrar las oportunidades de desarrollo del país, abrir oportunidades para todos los departamentos en un acto de derecho y justicia nacional”.
Sucre es reconocida como la capital de la República, sin embargo, a finales del siglo XIX perdió la sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo y se quedó únicamente con el Judicial.
Por eso, ahora que la Asamblea Constituyente redacta la nueva Carta Magna del país, los sucrenses quieren incluir en el texto el retorno de los dos poderes. Y, de hecho, ya lograron incluir su demanda en informes por minoría en el foro constituyente.
Eso implicaría que, de no haber acuerdo, el tema se resuelva en un referéndum.
La Paz dice “no”
En el siglo XIX Sucre perdió los poderes ejecutivo y judicial. La Paz rechaza esa pretensión y exige que hasta el 6 de agosto se retire del debate constituyente la demanda de Sucre o, caso contrario, ingresará en un paro indefinido.
Tomó esa decisión en un cabildo realizado la semana pasada, que fue calificado como el más importante de la historia por la cantidad de gente que congregó.
Los organizadores del cabildo dijeron haber reunido a más de un millón de ciudadanos, mientras que los organizadores de la marcha de Sucre esperaban a 200.000 personas.
La Paz, junto a su vecina, la ciudad de El Alto, tiene 1,6 millones de habitantes, mientras que Sucre cuenta con 270.000, según las proyecciones oficiales.
Unidad
Ambos departamentos enfatizaron en la búsqueda de la unidad nacional porque una fuerte corriente de opinión indica que la demanda de la capitalidad derivará en el fracaso de la Asamblea Constituyente o en el enfrentamiento entre bolivianos.
La marcha es parte de una gran campaña. Luego de la marcha de Sucre, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, dijo que “el gobierno nacional saluda esta muestra de civismo y patriotismo” y destacó que se haya puesto énfasis en la unidad del país antes que en la confrontación.
“No queremos la confrontación fratricida entre bolivianos”, destacó Barrón desde Sucre y agregó que “la capital plena en Sucre es una garantía de crecimiento igual, equitativo del país”.
La Paz, Santa Cruz y Cochabamba son el eje económico del país y, desde el punto de vista de algunos, los demás departamentos tienen poco peso en el contexto nacional. Por eso, Sucre y otras regiones critican el centralismo.
En ese contexto, Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija piden ser declarados departamentos autónomos y apoyan a Sucre en su demanda de capitalidad plena. Fuente: BBC y Agencias.
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