Durante su visita a El Salvador, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, ha asegurado que EEUU no recompensará a aquellos que violan la ley y, por tanto, no habrá concesiones con los inmigrantes ilegales.
La Administración Bush no recompensará a los que violan la ley
Durante su gira latinoamericana, la secretaria de Estado norteamericana,
Condoleezza Rice, ha dejado una cosa bien clara: con los inmigrantes ilegales
EEUU no piensa tener concesiones. Así lo declaró Rice durante su encuentro en El
Salvador con el presidente Tony Saca: “Los que han violado la ley no pueden ser
recompensados por haberlo hecho y el presidente George W. Bush no está a favor
de la amnistía”, aseguró.
En este sentido, la “mano derecha” del
presidente Bush aseguró que EEUU está a favor de que las leyes de inmigración
sean “más humanitarias” y comprensivas con las “realidades económicas”. Pero al
mismo tiempo recordó que “la legislación estadounidense debe respetarse”. En
otras palabras, que la cosa va lenta: “Estamos trabajando con miembros de
nuestro congreso y nos interesa sobremanera lograr una reforma de la
inmigración”.
Como era inevitable, el polémico tema de los
“cazainmigrantes” estadounidenses armados en las fronteras salió a la luz. En
este punto, Condoleezza Rice se limitó a asegurar que “ha quedado muy claro en
la política estadounidense que creemos que los temas fronterizos deben estar
gestionados por las autoridades nacionales del gobierno y ese es el papel de la
patrulla fronteriza de nuestro país”. Además, Rice confirmó que las fronteras de
EEUU son “más seguras que en el pasado, pero la respuesta real a estas
preocupaciones será lograr una política migratoria que tenga sentido para las
diferentes realidades económicas”. Pero eso sí, “que cumpla con nuestra ley”.
El caso salvadoreño
Respecto al
tema concreto de El Salvador, Rice se refirió al Estatus de Protección Temporal
(TPS) que EEUU brindó a los salvadoreños tras los terremotos sufridos en 2001.
Aunque en enero de este año, el Gobierno norteamericano anunció una extensión de
18 meses más, Rice no quiso entrar en detalles y se limitó a declarar que el
examinarán el TPS “cuando llegue el momento”.
Y es que el tema de los
inmigrantes salvadoreños en Estados Unidos está pasando por una época muy
delicada. Se escuchan voces de protesta que acusan a la Administración Bush de
tratar a los emigrantes como “animales” por parte de algunos grupos civiles que
actúan en la frontera. Así lo señaló el arzobispo de San Salvador, Fernando
Sáenz Lacalle, para quien es extremadamente injusto que se esté tratando “como
animales a los semejantes que van allá porque no hay trabajo aquí, y allá sí que
tienen trabajo de sobra, los trabajos más humildes, que los están realizando los
emigrantes”. Sin embargo, matizó que “la caza de ilegales es una iniciativa de
los propios civiles, no del gobierno y que además el gobierno mismo la
desaprueba”.
También el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, ha
manifestado su preocupación por la existencia de grupos civiles estadounidenses
armados, como los voluntarios del proyecto “Minuteman”, que denuncian y
persiguen a los indocumentados en la frontera con México. Esos indocumentados no
siempre son mexicanos, ya que cada año cientos de centroamericanos atraviesan
México para poder llegar a territorio estadounidense, lo que también los
convierte en víctimas de los grupos de “cazainmigrantes”.
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