“Robbie Williams no se somete a rehabilitación sólo porque su vida esté un poco fuera de control. Era algo realmente serio”. Así, refiriéndose a sí mismo en tercera persona, es como Robbie Williams ha explicado su entrada a una clínica de rehabilitación hace dos años.
GENTE / Habla de su adicción a las drogas
Parece ser que la época salvaje encarnando a uno de los cantantes de la boyband inglesa Take That hizo su mella en Robbie. Los excesos de esos años le llevaron a una espiral de depresión, alcohol y cocaína de la que intentó salir tomando fármacos antidepresivos.
Pero la medicación sólo consiguió que se hundiera cada vez más, llegando a estar tres veces al borde de la muerte, según ha asegurado su manager Kevin Kinsella. Llegado a este extremo, el controvertido cantante pop ingresó en la Clínica Meadows de Arizona el día que cumplía 33 años, en 2007.
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