AJC.- Este martes se presentó en la Casa del Libro de la madrileña Gran Vía Rolandito y el rey Fidel, Carles Llorens. Se trata de un cuento infantil que explica de manera simple y comprensible la realidad de la dictadura cubana. Sus protagonistas son reales: el dictador Fidel Castro; Rolandito, el hijo de un valiente preso de conciencia cubano, y el padre del niño, Rolando, que acaba en prisión por querer que los niños lean cuentos distintos a los designados por el tirano.
ESPAÑA / Presentado en Madrid
La presentación, organizada por la FECU y la Asociación Española Cuba en Transición, corrió a cargo del propio Carles Llorens y la escritora Carmen Posadas, ambos fuertemente comprometidos con la causa de los demócratas cubanos. Entre el público asistente, y arropando a los ponentes, había exiliados cubanos. Entre ellos, cuatro destacados ex presos de conciencia: Raúl Rivero, Pedro Pablo Álvarez, Omar Pernet y Alejandro González Raga. La del padre del protagonista del cuento, el abogado Rolando Jiménez, es una historia similar a la de todos ellos.
Rolando Jiménez se encuentra en prisión por defender la libertad y hacer que haya cubanos que lean cosas diferentes a las que desea Fidel Castro, el malvado rey Fidel del cuento. Cuando el régimen comunista le encarceló, su hijo Rolandito apenas tenía cuatro años. A diferencia del Rolandito del cuento, que se reencontrará con su padre en no demasiado tiempo, es posible que el de carne y hueso no pueda volver a ver a su padre hasta dentro de muchos años, cuando el niño haya pasado a ser un adolescente.
Rolandito y el rey Fidel cuenta la historia de un país en el que un malvado monarca todopoderoso ordena que los niños sólo puedan leer un cuento. Uno en el que él es el protagonista. Sin embargo, un valiente padre engaña a los policías y lee cada noche uno diferente a su hijo. Después, convierte su casa en un lugar donde otros niños acuden para disfrutar de Blancanieves, El gato con botas y tantas otras historias que nunca debieran haberles sido proscritas. Y, como en la Cuba real, pierde la libertad por ello. Sin embargo, el final de la bella historia infantil abre una ventana a la esperanza.
El malvado rey Fidel, el de carne y hueso, privó al Rolandito de carne y hueso de su padre y de la libertad. Carles Llorens no pudo devolvérselos, pero le hizo un hermoso regalo: le dio su propio cuento. Un cuento que cualquier niño y adulto deberían leer.
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