La Cumbre de las Américas está generando un cúmulo de noticias mucho antes de su inicio previsto para el 14 de abril. El posible boicot de los integrantes del ALBA si Cuba no es invitada monopoliza la atención, lo que ha provocado en última instancia el viaje de Juan Manuel Santos a La Habana.
En
El País puede leerse que el tema central de la reunión que mantendrá el mandatario colombiano con Raúl Castro tiene un tema y un objetivo central: pedirle que no asista a la Cumbre de las Américas. Dato que añade el diario de PRISA: hace 13 años que un gobernante colombiano no visita Cuba, de ahí la importancia que tiene este viaje. Desde Bogotá se espera que, una vez Santos le pida Castro que no acuda a la Cumbre, las relaciones bilaterales no se resientan. Rafael Correa lanzó un órdago semanas atrás susceptible de traducirse en la frase “o Cuba es invitada o no vamos”. Por su parte, Obama no va a arriesgarse en año electoral a salir en una foto con Castro.
A Santos lo acompaña en el viaje la Ministra de Exteriores María Ángela Holguín de quien
La Voz de América nos ofrece un dato clave: ha estado en los últimos días de consulta con otros cancilleres de América Latina para comprobar si asistirán o no a la Cumbre de Cartagena de Indias. Hillary Clinton Clinton y Joe Biden están convencidos de que Cuba no asistirá. En cuanto a la OEA, su punto de vista fue claro: la invitación o no depende del país anfitrión (
El Nuevo Herald).
Quien se encuentra en Cuba (y desde ya hace varias semanas) es Hugo Chávez recuperándose de la operación a la que fue sometido y sobre la que tanto secretismo hay y hubo. El venezolano ha confirmado que se reunirá con Santos (
La Razón). De hecho, la prensa venezolana da tanta importancia al encuentro con Chávez como a la reunión con Raúl Castro.
El mandatario colombiano lo explicó así:
“teníamos preparada una reunión el primero de marzo, no se pudo realizar por problemas de salud del Presidente de Chávez, hemos hablado para que nos reunamos el miércoles allá en Cuba y podamos firmar unos artículos del Tratado comercial, para que pueda entrar en vigencia” (
El Universal). Chávez lo confirmó, explicando que será un encuentro a tres bandas, en el cual también tomará parte Raúl Castro. Del mismo modo, el venezolano explicó cómo pasa el tiempo en Cuba:
”estoy dedicado a pensar, a poner todas mis moléculas, mi pensamiento, mi tiempo, en estudiar, pensar y planificar ese gran futuro de Venezuela que ya comienza a asomarse en el horizonte” (
El Espectador).
De cara al futuro a corto plazo de la Isla, destaca la visita de Benedicto XVI. Uno de los principales exponentes de la oposición al Castrismo como es Guillermo Fariñas le pidió que se reuniera con la disidencia, enviándole una carta en la que se podía leer que
“el rol del Papa es estar del lado de las víctimas y jamás apoyar a los victimarios. Su santidad de no poder realizar lo aquí rogado, los opresores ganarían pues ellos son discípulos de Satanás y no de Dios. Usted representa una alta autoridad moral en este mundo, si no puede hacerlo por los oprimidos, por favor posponga su viaje a nuestra patria” (
Diario Hoy-El Salvador).
El Nuevo Herald también se hace eco de la carta de Guillermo Fariñas (de hecho, se puede acceder a la misma en un documento adjunto) para añadir que la Iglesia cubana ha pedido a los feligreses que mientras dure la visita del Papa, hagan oración, ayuno y obras de misericordia.
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