Sólo 151 diputados de los 595 presentes expresaron su confianza al canciller. Otros 296 votaron en contra y 148 se abstuvieron. El presidente alemán, Horst Koehler, tiene ahora 21 días para anunciar la celebración de elecciones anticipadas.
Los verdes recurren al Constitucional para impedirlas
Los principales dirigentes de la coalición social-demócrata/verde pidieron la abstención a los diputados, y los 151 votos a favor de la confianza expresan el desacuerdo con esta línea de numerosos diputados social-demócratas y verdes (alrededor de la mitad del total).
Schroeder había pedido a los diputados que le retiraran su confianza, juzgando “indispensable” una “nueva legitimación” en las elecciones anticipadas de septiembre para la continuación de sus reformas sociales y económicas.
“Sin una nueva legitimación no es posible la continuación de mi política”, dijo el canciller en un discurso de media hora. Schroeder explicó que su programa de reformas sociales y económicas, llamado Agenda 2010, condujo “a disputas entre los partidos y en el seno de los partidos”. “Mi partido es el que más ha sufrido y pagado el precio más alto”, dijo en alusión a la serie de derrotas electorales del SPD.
Angela Merkel
La candidata de la Unión Cristianodemócrata, Angela Merkel, le tomó el relevo en el mismo tono ya de clara campaña electoral. Merkel, ironizando, dio razón a Schroeder en lo que respecta a la falta de capacidad de maniobra y coincidió con él en que esa incapacidad se debe sobre todo al precario apoyo en sus propias filas.
“Cuando hablábamos de la reforma sanitaria el problema no era la falta de acuerdo entre usted y yo”, el problema es su partido, que le forzó a seguir una política de “zigzag” y a desandar cada paso acertado.
Merkel anunció un programa hecho “de una sola pieza” y un gobierno con capacidad de gestión, pues estará basado en mayorías en ambas cámaras, no sólo en el Bundestag sino también en el Bundesrat, la cámara regional, donde la oposición tiene una mayoría que le ha servido para bloquear leyes del gobierno socialdemócrata-verde.
Los verdes recurren al constitucional para impedir elecciones
La próxima palabra la tendrá el presidente federal, Horst Koehler, a quien Schroeder acudirá hoy mismo para pedir la disolución de la cámara, y en cuya potestad está decidir si se han cumplido las condiciones necesarias. El paso definitivo, sin embargo, puede quedar en manos del Constitucional, al que se prevé recurrirá el diputado verde Werner Schulz, quien en una declaración ante la cámara, acusó a Schroeder de haber “organizado” un voto “fingido” y con ello haber escenificado un procedimiento “absurdo” e indigno del parlamento.
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