Política

Scilingo niega ahora su participación en los vuelos de la muerte

Después de confesar a Garzón su participación en los “vuelos de la muerte”, y simular su indisposición en el primer día de juicio, ayer negó haber participado en los crímenes de la dictadura argentina. Mientras, en Chile se vive un nuevo episodio del juicio a Pinochet.

En Uruguay, Tabaré Vazquez evita a los militares
La nueva dinámica revisionista que está viviendo Latinoamérica en referencia a
los procesos dictatoriales que sufrieron algunos países se centra estos días en
el juicio que afronta el ex militar argentino, Adolfo Scilingo, ante los
tribunales españoles y está poniendo nervioso a más de uno. Primero reconoció
haber participado en los llamados “Vuelos de la Muerte”, después se hizo pasar
por enfermo para no declarar ante el juez y, ayer, durante la segunda jornada de
juicio, Scilingo cambió radicalmente su actitud y se mostró dispuesto a
responder a todas las preguntas que se le hagan en referencia a su
responsabilidad en la represión de los últimos años de la dictadura argentina.


Eso sí, después de solicitar protección para su familia y asegurar que
se encuentra presionado por algunos miembros de la Armada Argentina, Scilingo
sorprendió a propios y extraños al negar su participación en los “Vuelos de la
muerte”. Después de que el ex militar argentino se autoinculpara ante el juez
Baltasar Garzón, dando a paso a la revisión de un capítulo verdaderamente
vergonzoso de la historia reciente, ahora Scilingo asegura que lo hizo sólo para
que se investigara lo que sucedió realmente.

En actitud mucho más
saludable a la que lució durante el primer día de juicio, Scilingo aseguró que
todo lo que dijo a Baltasar Garzón en su día no fueron sino “disparates con la
idea de que se investigara”. Más aún, incluso explicó que era imposible que
hubiera participado en los “vuelos de la muerte” por los que está acusado, ya
que durante esa época (primeras quincenas de julio y agosto de 1977) se
encontraba ingresado en el Hospital Naval de Buenos Aires primero y después de
fue de vacaciones a Bahía Blanca con su familia. Incluso habló de pruebas para
demostrar estas afirmaciones.

El “Gran
Lío”


El ex militar argentino aseguró ante al Audiencia Nacional
que declaró ante Garzón cosas que estaban en la prensa y otras a las que le
indujeron sus abogados, todo con el objetivo de que se investigaran los hechos y
se “armara el gran lío”. “Dije lo que quería decir, no cualquier cosa”, recalcó
Scilingo, quien afirmó que ante el juez Garzón tenía que auto-inculparse de los
vuelos, decir que había participado en secuestros con ese
objetivo.

Adolfo Scilingo se autoimpuso ayer un rol mucho más modesto del
que se le presuponía y subrayó que no era el “genio de la ESMA”, sino el jefe de
electricidad. Según su declaración, sólo quería que saliera todo a la luz y se
solicitarán las declaraciones de otros militares.

¿Mintió Scilingo a Garzón?

Parece ser que no a
todo el mundo le gratifica esta revisión de una de las fases más duras de la
dictadura argentina, y tratan de evitar por todos los medios que la verdad salga
a la luz en boca de uno de sus protagonistas. Hasta el punto de que, según el
propio Scilingo, algunos integrantes de la Armada Argentina han amenazado a su
familia si sigue adelante con sus declaraciones. Por este motivo, como condición
sine qua non para seguir declarando, Scilingo exige la protección de sus
familiares. Después de escuchar sus declaraciones ante los magistrados españoles
negando su participación en los Vuelos de la Muerte, se podría pensar que las
presiones bien podrían existir, dados los repentinos cambios de actitud del ex
militar y el afán por proteger a su familia. Sólo cabe preguntar si realmente,
como declaró ayer, Scilingo mintió ante a Garzón o si estará mintiendo ahora los
magistrados españoles que le juzgan. Tampoco podemos olvidar que, en total,
entre acusaciones populares y particulares, se piden 6.626 años de prisión para
el acusado.

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