En Bolivia, el enfrentamiento entre el gobierno y la oposición se agrava horas tras hora. Evo Morales convocó a las fuerzas armadas para que investiguen los afanes separatistas de algunos grupos del oriente boliviano, mientras la oposición anuncia nuevas movilizaciones para la semana que viene.
La Iglesia Católica ruega por el entendimiento sin insultos, amenazas ni violencia
El factor de discordia es la asamblea constituyente instalada hace un mes, en la que la mayoría oficialista ha logrado hasta ahora imponer casi todos sus planteamientos, lo que aparentemente llevó a algunas fuerzas opositoras a ejercer presión desde algunas regiones.
Gobierno y oposición intercambiaban duras acusaciones ante la protesta convocada por los comités cívicos y los gobernadores opositores de cuatro de los nueve departamentos del país: los petroleros de Santa Cruz y Tarija y los amazónicos de Beni y Pando.
“Nos seguirmos movilizando en defensa de la democracia, contra el afán totalitario del gobierno del presidente Morales,” dijo a periodistas el presidente del comité cívico del pujante distrito oriental de Santa Cruz y líder del paro, Germán Antelo.
Los comités cívicos que llamaron a la huelga, en coincidencia con la posición de la alianza opositora derechista Podemos del ex presidente Jorge Quiroga, exigen como forma de garantizar la democracia que la asamblea constituyente apruebe todas sus decisiones por dos tercios de votos.
“Pretender eso es empantanar y hacer fracasar a la asamblea,” declaró a periodistas el portavoz gubernamental, Alex Contreras, al insistir en que “el presidente Morales cumplirá su promesa de refundar el país con una nueva constitución que consolidará los cambios iniciados.”
Los plenos poderes de la asamblea son rechazados también por los comités cívicos rebeldes, pese a que el reglamento aprobado reconoce la vigencia de los actuales poderes constituidos por lo menos hasta que la nueva carta magna sea aprobada por un referéndum.
En su gestión de casi ocho meses, Morales ha nacionalizado los hidrocarburos y ha enfrentado varias protestas sectoriales, todas resueltas con excepción de las huelgas de maestros que exigen la renuncia del ministro de Educación, Félix Patzi, impulsor de una reforma educativa con tendencia indigenista.
La Iglesia Católica ruega por el entendimiento sin insultos, amenazas ni violencia
La Iglesia Católica expresó hace pocas horas su mensaje de esperanza porque en el país se pueda lograr el entendimiento entre bolivianos sin insultos, amenazas ni chicotazos en momento en que Bolivia enfrenta un proceso de cambio concentrado en la Asamblea Constituyente y la difícil coyuntura política y social que atraviesa la gestión de Evo Morales.
“Si cada uno se encierra en sus egoísmos concentrados, esos resentimientos seculares jamás habrá entendimiento y en lugar de una Bolivia próspera, unida y llena de vida, tendremos más cementerios, más vacíos, porque nuestra gente irá escapando de una realidad que no humaniza sino que vuelve a esclavizar”, enfatizó.
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