Política

Se tambalea el tramo final de la campaña de Lula Da Silva

Los brasileños parecen decididos a asegurar la reelección del presidente Luiz Inacio Lula da Silva en los comicios del domingo pese al escándalo que sacudió el tramo final de su campaña y al crecimiento del socialdemócrata Geraldo Alckmin.La justicia brasileña pidió la captura por espionaje electoral de seis personas, entre ellos el ex asesor privado del presidente Luiz Lula da Silva, así como de dos amigos del mandatario que forman parte del comité de reelección.

A cuatro días de las elecciones, continúa el escándalo político
La justicia brasileña pidió la captura por espionaje electoral de seis personas, entre ellos el ex asesor privado del presidente Luiz Lula da Silva, así como de dos amigos del mandatario que forman parte del comité de reelección, informó la cadena televisiva Globo.

Las órdenes de detención fueron hechas por una jueza de turno del estado de Mato Grosso, a pedido de la Procuración General de la República, a cargo de Mario Lucio Avelar.

El caso se conoció cuando militantes del Partido de los Trabajadores (PT) fueron aprehendidos por querer pagar 800.000 dólares por un dossier con denuncias de corrupción contra el candidato opositor socialdemócrata (PSDB) José Serra, aspirante favorito a la gobernación de San Pablo.

Entre los involucrados se encuentran Freud Godoy, quien hasta hace una semana fue asesor privado del presidente Lula, y dos amigos del mandatario, Oswaldo Bargas y Jorge Lorenzetti, quienes formaban parte del equipo de campaña.

Según explicó Globo, las detenciones no pueden realizarse hasta el próximo miércoles, debido a que la ley electoral establece una suerte de protección especial que sólo permite arrestos vinculados al proceso electoral que sean realizados en el acto de cometerse el delito “in fragranti”.

Los otros acusados son el militante del PT Valdebran Padilha, el policía y abogado Gedimar Passos y Expedito Veloso, el ex director de Riesgo del estatal Banco do Brasil.

El caso provocó una tormenta política en Brasil, ya que estalló a 15 días de las elecciones.

Passos y Padilha acusaron a Freud Godoy de haber sido uno de los ejecutores del plan contra el opositor PSDB, tras lo cual este último renunció como asesor de la Secretaría Privada del Palacio de Planalto. Luego, se conoció que Lorenzetti y Bargas ofrecieron el dossier a la revista Epoca, parte del cual fue publicado por otra publicación, Istoé.

Lorenzetti y Bargas niegan haber pedido dinero para publicar el informe contra Serra, que contiene según al prensa local acusaciones contra el político cuando era ministro de Salud entre 1997 y 2002 del presidente Fernando Henrique Cardoso.

El presidente Lula calificó de “insanos” los actos de sus colaboradoreses y amigos -Lorenzetti por ejemplo era su churrasqueiro de fines de semana en Brasilia-.

El presidente cambió por este caso a su jefe de campaña, el presidente del PT, Ricardo Berzoini, por su prestigioso asesor en temas internacionales, Marco Aurelio García.

La justicia electoral notificó al presidente que está siendo investigado para esclarecer el caso de espionaje electoral, en el que la Policía Federal determinó que parte del dinero en dólares confiscado entró a Brasil legalmente vía un banco de Miami, Estados Unidos.

El pedido de investigación del presidente en este episodio fue realizado por el PSDB del candidato presidencial Geraldo Alckmin.

Pero el PSDB también esta noche comenzó a estar bajo investigación por el caso, ya que la tenencia de ese informe con denuncias habría sido de interés de compra por parte de miembros de la fuerza opositora.

La Policía Federal abrió una investigación contra el empresario Abel Pereira, vinculado a la gestión del sucesor de Serra, Henrique Barjas Negri, ministro en 2002 durante el final del gobierno de Cardoso. ANSA.

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