América, Política

Stephen Schwartz: “la ideología islamista está dominando el sunnismo en Estados Unidos”

Stephen Suleyman Schwartz, es el responsable
ejecutivo del Centro para el Pluralismo Islámico de Washington. Le hemos entrevistado en El Diario Exterior para conocer su opinión sobre el origen, naturaleza y consecuencias posibles de los atentados de Boston

  • La pasividad de las potencias hacia la dictadura de Bashar Al-Assad dará lugar a una ola nueva y más extendida de terrorismo.
  • El gobierno estadounidense ha dejado en evidencia que no quiere abordar la cuestión del islam radical como ideología.
  • Los medios y los gobiernos occidentales tratan al islam como si fuera monolítica y homogéneamente radical.
  • La inmigración no es el problema; la ideología sí.

¿Qué valoración hace de los sospechosos de los atentados?

El difunto Tamerlán Tsarnaev y su hermano vivo son chechenos de etnia que se radicalizaron a consecuencia de la intrusión wahabí en la lucha chechena contra el dominio ruso. Odian la base tradicional y espiritual sufí de la resistencia chechena. Esto les condujo al terrorismo nihilista típico que vemos entre los wahabíes infiltrados en las sociedades musulmanas del Cáucaso.

 ¿Qué está sucediendo en Chechenia que hace posible esto?

La por desgracia exitosa empresa de Vladimir Putin encaminada a expulsar a los sufíes moderados y a los elementos seculares de la cúpula musulmana del Cáucaso en Chechenia y Daguestán, que ha minado la iniciativa musulmana del Cáucaso que defiende la igualdad y el respeto, dejando un vacío ocupado por fundamentalistas wahabíes.

Hemos visto muchas noticias relativas a la financiación saudí en la región. ¿Estaría en última instancia este atentado financiado por el petróleo?

Si por “este atentado” se refiere a las atrocidades de Boston, deja de ser una financiación del terrorismo directa y saudí. Desde el año 2006, el monarca saudí Abdalá viene limitando o eliminando la implicación saudí en el islam radical global a base de “deportar” a Al Qaida a Yemen y a la Hermandad Musulmana a Qatar. En la descripción general de la historia, sin embargo, el auge de ambos movimientos viene dependiendo de las rentas energéticas.

¿Le sorprende que algo de esta naturaleza no ocurra más a menudo?

Sí, sobre todo teniendo en cuenta la inquietud mundial de los musulmanes sunitas por las masacres del régimen sirio. Me temo que la pasividad de las potencias hacia la dictadura de Bashar Al-Assad dará lugar a una ola nueva y más extendida de terrorismo. 
 
¿Está haciendo el gobierno norteamericano lo que debe para impedir el terrorismo de origen nacional?

El gobierno estadounidense ha dejado en evidencia que no quiere abordar la cuestión del islam radical como ideología. Solamente cuando las autoridades norteamericanas reconozcan que el conflicto es esencialmente ideológico y que la ideología islamista está dominando el sunnismo en Estados Unidos, será posible una respuesta adecuada.
 
¿Qué es lo que más le preocupa a tenor del potencial terrorismo dentro del país?

Me preocupa la debilidad de la administración norteamericana a la hora de reconocer la amenaza de la ideología radical y el nuevo impulso a su agresión internacional que le asesta el fracaso de la llamada “Primavera Árabe”.

Durante las últimas horas, la policía española ha capturado a dos islamistas en Murcia y Zaragoza. ¿Puede evitarse todo esto?

Puede paliarse apoyando a los líderes musulmanes convencionales y espirituales, moderados, tradicionales, y entendiendo el conflicto entre tales líderes y los fundamentalistas. Tal intervención incluiría la presión diplomática sobre Arabia Saudí y Qatar, para que asuman un mayor compromiso de rechazo al wahabismo, y sobre la Hermandad Musulmana, y adoptando medidas firmes que obligarían a Pakistán a combatir el yihadismo. Pero mientras crisis como la de Siria sigan abiertas, no me parece que se pueda evitar por completo. 
 
¿Cómo pueden gestionar mejor las crónicas del terrorismo potencial los medios convencionales?

Los medios convencionales y el gobierno tienen que hacer más a la hora de estudiar y entender el conflicto en el seno del islam entre los radicales y sus rivales. Es un requisito simple y básico, pero viene siendo ignorado casi por completo. Los medios y los gobiernos occidentales tratan al islam como si fuera monolítica y homogéneamente radical. Tanto los medios como los gobiernos tienen que entender que los radicales tienen mucho menos apoyo del que parece, y tienen que ubicar y distinguir a los líderes musulmanes convencionales, espirituales, moderados y tradicionales que se oponen a ellos.

¿Dónde estamos en este sentido como países occidentales?

12 años después de los acontecimientos de 2001, Occidente parece haber aprendido muy poco de la naturaleza del islam radical. Se ha logrado muy poco eficaz. Occidente parece paralizado por la amenaza en lugar de estar activo dándole respuesta.

¿Estamos ganando la guerra contra el terror?

No mientras el régimen Al-Assad, con financiación iraní, asesine a decenas de miles de los suyos mientras el fracaso de Occidente a la hora de tomar medidas contra Al-Assad alienta el yihadismo sunita.

¿Debería influenciar esto nuestras políticas de inmigración?

Las políticas de inmigración difieren de un país a otro. La mayoría de los inmigrantes musulmanes que llegan a Occidente no participan de conspiraciones terroristas. El terrorismo viene limitándose mucho a Francia y a Alemania, que en proporción tienen poblaciones musulmanas mayores que Gran Bretaña. La inmigración no es el problema; la ideología sí.
 

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú