Como sucedía con otros aspectos analizados en el informe, los jóvenes de estas zonas dicen disfrutar de cosas muy parecidas en el tiempo de ocio, marcado por la música e Internet. Además, se caracterizan por tener menos hijos que sus padres, por lo que son los protagonistas del cambio demográfico.
INFORME DE LA OIJ Y CEPAL
El informe “La Juventud en Iberoamérica: tendencias y urgencias”, que han elaborado conjuntamente la OIJ y CEPAL se hace eco también de materias como la sexualidad, en la que el trabajo constata “un panorama heterogéneo de prácticas marcado por un inicio precoz entre los hombres y de un uso relativamente extendido de métodos anticonceptivos, sobre todo el preservativo y especialmente en los países más desarrollados como España y Portugal”.
En relación con este asunto, el trabajo muestra que en las zonas estudiadas está descendiendo la tasa de fecundidad, que en 1987 se situaba en 2,2 hijos vivos por mujer al cumplir los 30 años y ahora descendió hasta 1,7 hijos. En este asunto también hay grandes las diferencias entre países, con tasas del 0,5 entre las españolas y del uno entre las portuguesas.
Sin embargo, el descenso de la fecundidad no se debe al retraso de la edad para la procreación ya que, según el informe, sobre todo las mujeres latinoamericanas siguen iniciando su reproducción a edades muy tempranas aunque constata que se ha reducido el número de hijos, sobre todo entre las mujeres de estatus socioeconómico medio-alto “en el que tan sólo un 5% son madres antes de los 17 años de edad, frente a 20% ó 25% que tienen hijos antes de esa edad dentro del estatus socioeconómico medio-bajo”. Según el estudio esto implica la reproducción en la pobreza, ya que esta circunstancia trunca las posibilidades educativas de las mujeres más pobres.
Ocio y cultura
Otro tema en el que coinciden los jóvenes estudiados es en el de los productos culturales que consumen, ya que “ver la televisión, escuchar música, chatear por Internet, leer, ir al cine, hacer deporte, y jugar con videojuegos son las prácticas de consumo cultural más frecuentes en el tiempo libre de los jóvenes iberoamericanos”.
La música se erige como un consumo cultural cada vez más importante en la construcción de sensibilidades juveniles, siendo los favoritos entre la juventud el rock y los géneros locales. Por su parte, la lectura se orienta hacia libros de conocimientos de marcado carácter instrumental, introduciéndose con fuerza los nuevos soportes, como los hipertextos, que se alternan con el texto convencional.
En la forma de acceder a Internet es, sin embargo, donde vuelven a manifestarse las diferencias económicas entre los jóvenes, ya que los de mayor nivel económico acceden a la red desde casa, mientras que los de menores recursos económicos lo hacen principalmente desde cibercafés.
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