Finalmente el gobierno a pesar de las amenazas se impuso al chantaje de la izquierda radical
Se cerró definitivamente este capítulo legislativo –uno de los principales del primer año de gobierno del Frente Amplio– cuando quedó aprobado, sobre las 2 de la madrugada y en medio de un clima tenso, el Tratado de Inversiones con Estados Unidos.
Nuevamente hubo manifestaciones dentro y fuera del Palacio, promovidas por los grupos más radicales del Frente Amplio, que estaban molestos por el voto que sus legisladores le dieron al acuerdo; la “herencia maldita”, según algunos, que recibió Tabaré Vázquez de su antecesor Jorge Batlle.
En Diputados hubo que desalojar las barras, en medio de los gritos del público que acusaban a los legisladores del Frente Amplio –entre otras cosas– de ser “alcahuetes de los yanquis”. En tanto, fuera del Palacio se quemaron cubiertas, un muñeco del Tío Sam y una bandera de los Estados Unidos. Cerca del final de la sesión, cuando estaba haciendo uso de la palabra el diputado frenteamplista Carlos Gamou, comenzaron los desórdenes y la presidenta de la Cámara, Nora Castro, ordenó desalojar la sala.
Fuerte crisis política entre el gobierno y la oposición
En la Cámara de Senadores, el nacionalista Jorge Larrañaga acusó a los frenteamplistas de “serviles del imperio”, tras lo cual hubo un alboroto generalizado y también se debió desalojar las barras.
Otro de los que criticó con fuerza a los diputados del Frente fue el colorado Washington Abdala, que les dio la bienvenida a los “nuevos soldaditos” (aludiendo a la forma en que se lo llama a él mismo, a raíz de un spot televisivo del Foro Batllista). “Lo que digo es: una vida levantando las banderas antiimperialistas, una vida criticando la política de expansión de los Estados Unidos, una vida diciendo que la postura imperialista no sólo tenía que ver con los temas de soberanía, sino con la influencia económica de los Estados Unidos. ¿O estamos inventando?”, argumentó el legislador. También desde tiendas coloradas, el quincista José Amorín Batlle dijo que el país y el Parlamento perdieron un tiempo muy valioso discutiendo este tema, sobre el cual el Frente Amplio siempre se pronunció en contra, y ahora –siendo gobierno– lo hizo a favor. “La postura del Frente Amplio hace que en este caso como en otros, discusiones que tuvimos durante 30 años, que fueron encarnizadas, y que impidieron que el país avanzara en los ritmos que debió haber avanzado, han terminado para siempre”, afirmó.
El partido oficialista apela a la unidad y a la disciplina partidaria
Por su parte, el diputado de Asamblea Uruguay Enrique Pintado afirmó que la votación en bloque de ayer demostró la unidad que existe dentro de la fuerza política. “Yo creo que salimos bien parados. Retomamos el camino de la unidad de acción pese a estas discrepancias internas que hay, que son legítimas y respetables. Creo que el Frente dio un apoyo específico a su gobierno y en especial al presidente de la República que tuvo una especial intervención en este capítulo del Tratado de Inversiones, logrando que Estados Unidos, en un hecho sin precedentes modificara el texto del tratado original”, dijo.
Un apoyo muy importante para la aprobación de este tratado provino del MPP, la bancada mayoritaria del partido de gobierno, dentro de la cual, muchos integrantes se oponían a este tratado. Por otra parte, los diputados Pintado, Peña y el diputado Daniel Bianchi, del Partido Colorado, fueron invitados por el Departamento de Estado de Estados Unidos a viajar a ese país. Sin embargo, según explicó Pintado, esta es una invitación que se hace cada año y nada tiene que ver con el tema del tratado.Fuente: Espectador.com
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