AGENCIAS/JFG.- El régimen de Venezuela sigue gastando millones de dólares en la compra de armamento. Durante el año pasado ocupó el octavo puesto en la lista mundial países importadores de armas. A pesar de sus discursos populistas, el gasto militar para Chávez es más importante que rubros considerados fundamentales para su revolución socialista. Así, el Ministerio de Defensa tiene mayor presupuesto que los de Vivienda y Alimentación.
AMÉRICA/ Millonarias compras en Rusia y China
El Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz, con sede en Estocolmo, durante 2008 ubicó a Venezuela en el octavo puesto mundial en la lista de países importadores de armas y el primero de América Latina. Otro dato preocupante pone de manifiesto la carrera armamentística en la que se encuentra inmerso el régimen de Hugo Chávez: entre 2004 y 2008, según la misma institución, las Fuerzas Armadas de ese país se adjudicaron el dos por ciento de todo el comercio mundial de armamento.
Chávez ha asegurado que la compra de armamento y equipos militares es necesaria para fortalecer el sistema defensivo de Venezuela, ante el peligro que para su seguridad representa el despliegue en aguas de América Latina de la IV Flota de la Marina de guerra de EEUU y el acuerdo suscrito entre Bogotá y Washington que permitirá a los estadounidenses utilizar siete bases militares de su vecino.
Entre 2000 y 2008, de acuerdo con informes oficiales del Ministerio de Defensa venezolano se invirtieron poco menos de 15.000 millones de dólares (10.000 millones de euros) en la compra de armas. Como EEUU suspendió en mayo de 2006 la venta a Chávez por considerar que no colaboraba lo suficiente en la lucha contra el terrorismo, Venezuela comenzó a firmar contratos con Rusia y China.
Durante 2008, la Asamblea Nacional –controlada íntegramente por “chavistas”- aprobó 3.312 millones de dólares (2.311 millones de euros) de presupuesto al Ministerio de Defensa mientras que a los ministerios de Vivienda o Alimentación les autorizó un gasto de 1.284 millones de dólares (896.000 millones de euros) y 762.923.000 de dólares (532.000 millones de euros), respectivamente.
Washington, que antes el era el principal proveedor de armas a Venezuela, también maniobró para impedir que el régimen pudiera adquirir material en terceros países, al prohibir la venta de cualquier material militar que tuviera alguna pieza fabricada o diseñada en EEUU. Chávez se burló de la medida: “Quieren impedir que tengamos unos barquitos y unos avioncitos. Bueno, no importa, los compraremos en China o en Rusia“.
Entonces, con los millones de dólares que le reporta a Chávez la venta de petróleo, comenzó a adquirir material militar: 24 aviones cazas, cincuenta helicópteros artillados, cien mil fusiles. Todo esto entre 2005 y 2007. El año siguiente, Rusia concedió un préstamo de mil millones de dólares (699 mil millones de euros) que Venezuela debería de gastar en armas rusas.
El último gran negocio con Moscú tuvo lugar el 5 de agosto pasado cuando Caracas adelantó: “Vamos a comprar varios batallones de tanques rusos muy modernos, rápidos; tanques que se esconden de noche, casi invisibles, con visión nocturna, telémetro lasérico, casi vuelan”.
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