El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha admitido en Luxemburgo, tras entrevistarse con el presidente de turno del Consejo Europeo, Jean-Claude Juncker, que el rechazo francés al Tratado constitucional europeo complica las negociaciones sobre las perspectivas financieras para el periodo 2007-2013.
España ve “insuficiente” la propuesta sobre el Fondo de Cohesión
En la entrevista que ha mantenido esta mañana con Juncker en el castillo
luxemburgués de Senningen, Zapatero ha expuesto a su interlocutor la posición
española en la dura negociación sobre el marco presupuestario de la UE. España
admite que deberá dejar de ser receptor de fondos pero pretende hacerlo de
manera gradual y equitativa. Zapatero sigue considerando, además,
“insuficiente”, la última propuesta puesta encima de la mesa por Juncker el
pasado 19 de mayo.
La presidencia plantea buscar fórmulas para que España
pueda mantener durante dos años más, hasta 2008, ayudas procedentes del Fondo de
Cohesión, al que en principio ya no puede aspirar porque la renta nacional
rebasa el 90% del promedio comunitario. El Gobierno español quiere seguir
percibiendo dinero de esta partida, que supone algo más de 11.000 millones de
euros en el periodo 2000-2006, hasta 2011.
Zapatero no ocultó que tanto
Junker como él constataron las “dificultades”que supone el resultado del
referéndum francés, pero también pusieron de relieve que la historia de la Unión
Europea ha estado muchas veces salpicada de problemas y que, al final, Europa
“siempre” ha avanzado. Eso sí, admitió que “los elementos políticos y las
circunstancias nacionales” siempre están presentes, y más en una negociación
donde se decide el reparto de dinero. Pese a todo, confió en que prime “el
interés general” de Europa como lo estuvo cuando se negoció el Tratado
constitucional.
Defendió que la UE mantenga un presupuesto que permita
conseguir sus objetivos y, por tanto, que esté por encima del 1% de la Renta
Nacional Bruta comunitaria y, en segundo lugar, transmitió a Juncker que España,
por su desarrollo económico, por la elevación de su renta per cápita y por la
entrada de diez nuevos países con una renta inferior, es uno de los que está
llamado a hacer un esfuerzo de solidaridad más notable, pero le precisó que
España solo aceptará un esfuerzo de solidaridad “razonable, equitativo y
progresivo” de 2007 a 2013.
“Hemos abordado la propuesta de la Comisión y
la última que planteó la presidencia el pasado 19 de mayo. Le he transmitido que
es un propuesta insuficiente para España y que por tanto tenemos que seguir
hablando”, declaró Zapatero, que tildó la reunión con Juncker de “positiva”.
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