AGENCIAS / EDE.- Zelaya volvió al puesto fronterizo de Las Manos para, frente a la prensa, anunciar que levantaría un campamento. Prometió esperaría a su familia bloqueada en el otro lado y que regresaría a Honduras en cualquier momento. Los soldados y policías que resguardan la zona dijeron que están listos para ejecutar la “orden de captura”. Pasada la euforia y las horas, Zelaya y su caravana regresaron a la comunidad nicaragüense de Ocotal para dormir en un hotel.
AMÉRICA / Cientos de “zelayistas” violan el toque de queda
Por segundo día consecutivo, el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, regresó al puesto fronterizo de Las Manos, en el lado nicaragüense, para intentar cruzar a su país y retomar el poder. Acompañado por fotógrafos y cámaras de televisión, anunció que se quedaría allí a esperar a sus seguidores y a su familia, detenidos por el toque de queda y el despliegue de fuerzas de seguridad ordenado en la región por el Gobierno de Roberto Micheletti.
Megáfono en mano, Zelaya anunció: “Hoy vamos a poner aquí campamentos con agua y comida y aquí vamos a estar hoy en la tarde, hoy en la noche, mañana en la mañana esperando a los amigos y compatriotas que vienen”. El depuesto mandatario era jaleado por cientos de sus seguidores que gritaban consignas contra “los golpistas”. Un eufórico Zelaya gritaba “¡Fuera Micheletti, fuera Micheletti!”.
Insistió en que esperará a su esposa, sus hijos y sus padres en el campamento, hasta que logren pasar a territorio nicaragüense tras sortear los más de quince bloqueos y retenes militares impuestos en caminos y carreteras que conducen al puesto fronterizo. “¡Que vengan los hondureños para la frontera con Nicaragua en Las Manos!”, gritó.
Xiomara Castro, esposa de Zelaya, declaró que se encuentra retenida junto con sus familiares y cientos de “zelayistas” muy cerca de Las Manos y a la espera de poder continuar su camino. En Tegucigalpa, las autoridades aseguraron que habían ofrecido a Castro la posibilidad de que viajara en avión para reunirse con su esposo fuera de Honduras.
En todo el departamento de El Paraíso, la tensión aumentó después de que se conociera que un seguidor de Zelaya fue encontrado muerto y con signos de haber sido torturado. Decididos, los “zelayistas” han violado el toque de queda ampliado en la zona y avanzaron por cerros y caminos aledaños amparándose en la noche. Muchos lograron burlar el dispositivo de seguridad sin enfrentarse a los soldados o policías. el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Romeo Vásquez, declaró que por “ahora” los militares están “concentrados en mantener la tranquilidad del país, actuando con prudencia y profesionalismo y en apoyo a la Policía para el mantenimiento del orden”.
Horas más tarde, el ministro de Seguridad del nuevo Gobierno, Mario Perdomo, señaló que los soldados y policías “están listos para ejecutar la orden de captura” emitida contra Zelaya por delitos cometidos con relación a una consulta que iba a celebrar el 28 de junio para promover una Asamblea Constituyente, que fue declarada ilegal por varios órganos del Estado y quedó frustrada por su derrocamiento.
“¡Que vengan los hondureños!”, volvió a insistir Zelaya desde su campamento y se declaró dispuesto a pasar las próximas noches allí hasta que pueda reunirse con su familia y seguidores. Pasada la euforia y durante las últimas horas de este sábado (domingo de madrugada en España), la caravana regresó a la comunidad nicaragüense de Ocotal para que el depuesto presidente pernoctara, por segunda noche consecutiva, en el hotel La Frontera.
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