La producción industrial de los 15 países más desarrollados se ha desplomado tanto como en diciembre de 1992, casi un 2 por ciento. Esta situación parece confirmar las perspectivas de recesión que se extienden por toda la eurozona.
La mayor caída en 15 años
Las principales economías europeas, especialmente la portuguesa y la holandesa, están sufriendo el encarecimiento del precio del petróleo, que se ha multiplicado por cuatro en los últimos seis años.
Hasta ahora Alemania se había convertido en una especie de oasis en mitad de las turbulencias que ya habían empezado a golpear a sus socios comunitarios. Sin embargo, la contracción de la demanda mundial y la subida del euro han truncado las esperanzas de los consumidores alemanes.
Por el momento, la producción industrial europea ha experimentado un crecimiento del 1 por ciento en mayo, aunque la tendencia a la baja parece consolidarse sobre todo en países como España, donde los ministros de Economía han reconocido que los dos últimos trimestres harán que sus mercados entren en recesión.
Aunque existen algunos factores coyunturales, como la concentración de las vacaciones en el mes de mayo, lo cierto es que, según los expertos consultados, la demanda de bienes de consumo está cayendo debido a la subida de los precios, mientras que la de los productos duraderos se ha desplomado un 3,3 por ciento.
Los países en los que más ha caído la producción industrial son Holanda y Portugal, con casi un 6 por ciento, y Alemania, Francia y España han experimentado una caída un 2,6 por ciento, mientras que en Italia ha bajado un 1,4 por ciento.
“Es pronto para decir que Europa va a entrar en recesión, sin embargo parece razonable pensar que una parte importante de la Unión, como Francia, España y Portugal, podrían crecer en negativo a finales de este año”, afirma un economista a Diario Exterior.
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