Europa quiere recuperar la iniciativa en la investigación científica y los avances tecnológicos industriales. Este mes publicará un estudio en el que explicará por qué esta vez piensa que podrá conseguirlo.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Viernes, 30 de octubre 2026
Europa quiere recuperar la iniciativa en la investigación científica y los avances tecnológicos industriales. Este mes publicará un estudio en el que explicará por qué esta vez piensa que podrá conseguirlo.
¿Será la definitiva?
Cambridge, Oxford, Grenoble o Lund son la flor y nata europea en lo que se refiere a investigación aplicada al mundo empresarial, pero palidecen ante el tamaño y la capacidad de atracción que posee Silicon Valley, que ha generado empresas que cotizan en Bolsa y que, en conjunto, acumulan un valor de mercado de 90.000 millones de dólares, tres veces el valor de todo el sector biotecnológico europeo.
Aunque Estados Unidos también posee una extensa variedad de pequeños racimos donde se concentra la innovación, la pregunta que quiere responder la Unión Europea es cómo crear uno como Silicon Valley. Hasta la fecha, Bruselas sólo ha logrado que se formen 2.000 regiones donde se concentran la investigación y las empresas más innovadoras sin que ninguna de ellas se parezca al gigante de California.
Los expertos se preguntan por qué el racimo de industria aeroespacial de Poitou-Charentes (Francia), con 1.932 empleados, no termina de convertirse en la envidia del mundo. Por otro lado, la enorme concentración de tecnologías de la información que existe en el perímetro de Milán, con casi 70.000 trabajadores, no despega tampoco como la Bahía de San Francisco.
Los expertos internacionales creen que los factores críticos para dar forma a un próximo Silicon Valley serían la reducción del coste del despido y la contratación, modificar las normas de promoción académica que convierten en un suicidio profesional dejar la docencia para dedicarse un tiempo a asesorar empresas, o mejorar las políticas de patentes que hacen demasiado costoso para las universidades y las empresas el trabajar juntas protegiendo al tiempo sus invenciones.
Entre 2007 y 2013, Bruselas ha presupuestado 308.000 millones de euros para fondos estructurales. La mayor parte se gastará en proyectos de infraestructura para que sus miembros más recientes modernicen sus economías y ha asegurado que, con ellos, también espera promover la sociedad del conocimiento.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A