En España tenemos un problema real morrocotudo y ese es de naturaleza política. Nuestros problemas económicos nos los han creado
Frase popular donde las haya. Me la recuerda siempre mi buen amigo Santi Lucas, reconocido ensayista -ahora también en eldiarioexterior.com– y empedernido lector de todo lo que merece la pena, para acotar en sus justos términos una frase interminable y hacer patente la intención clara y meridiana del asunto en cuestión.
Hoy Rajoy está en Moncloa al llamado de Zapatero. Gobierno, PSOE y PP han preparado el “antes” mediático para intentar un después favorable. Son muchos los asuntos que aquejan a la patria de todos los españoles, los de izquierdas y derechas, nacionalistas o no. Se empeña el gobierno en distinguir entre la agenda política y la agenda económica y de ese modo ha acotado la conversación con Rajoy. Sin embargo, me parece a mí, que en España tenemos problemas reales y también otros creados, sean políticos o económicos.
Nuestro principal problema, se asegura, es el paro y éste es el resultado de muchas decisiones desacertadas en el ámbito de la Economía pero también de la Política. Sobre todo en el ámbito de la Política; pues cuando la política va bien, también va bien la economía. Dicho de otra forma, cuando la política iba bien en España había sustancialmente menos paro. No creo que esto se pueda contradecir fácilmente.
Es muy conveniente y cómodo hacernos creer que el paro es consecuencia solo de la crisis económica. Una crisis que es ahora palabra mágica que todo lo explica. Es entonces cuando se lanzan mensajes de responsabilidad para quien no tiene ninguna responsabilidad y a quien se evitó conscientemente en la toma de decisiones o se hizo directamente lo contrario de lo que proponía. Ejemplo tenemos muchos: la voladura de la reforma educativa, el plan hidrológico nacional, la reforma del estatuto catalán o la política exterior, por citar solo algunos; que en los últimos seis años se llenarían páginas de problemas inventados allí donde no existía problema alguno.
En
España tenemos un problema real morrocotudo y ese es de naturaleza política. Nuestros problemas económicos nos los han creado.
Rajoy no va a limitarse a la agenda de
Zapatero y hace bien, que poco pueden arreglar medidas coyunturales y apoyos ciegos.
Está muy bien traído eso de que “se ha acabado el tiempo de perder el tiempo” ya que el problema de España no es la deuda, el déficit o el paro vergonzoso. Son estos las consecuencias ciertas de problemas políticos creados y los problemas políticos se arreglan con Política, o sea, Elecciones; que sería milagroso esperar de los mismos políticas distintas y es verdad que se nos viene acabando el tiempo.
Pues, lo dicho: ¡A lo que estamos Felisa!
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