Política

Denuncian la compra masiva de votos que hizo Chávez durante las elecciones municipales

A medida que se aclara el panorama de los resultados de las elecciones regionales en Venezuela, comienza a aparecer una dimensión inédita del proceso: el empleo de sumas millonarias para “estimular´´ el voto en sectores populares, a cambio de electrodomésticos, alimentos y pago de dinero en efectivo. Según fuentes a las que alude El Nuevo Herald, el operativo fue masivo durante los comicios.

Entregó dinero, comida y electrodomésticos
La Administración de Hugo Chávez destinó decenas de millones de dólares para financiar una ofensiva de dádivas, incluso repartiendo dinero a manos llenas durante el mismo día de las elecciones.

En el municipio Sucre, donde se ubica Petare, el mayor barrio popular del país, un grupo de alcaldías bajo control oficialista realizó donaciones de 10 millones, que fueron repartidos en efectivo entre la noche del sábado 22 y la mañana del domingo 23, día de las elecciones, a razón de entre 140 y 480 dólares por persona.

A pesar de los donativos, el chavismo perdió la alcaldía del municipio Sucre por una diferencia de 80.000 votos.

Fuentes de la oposición, de las que se hace eco El Nuevo Herald, denuncian que el Gobierno nacional y todas las gobernaciones bajo control del chavismo condujeron una campaña masiva para distribuir gratuitamente desde colchones y tanques para almacenar agua, hasta teléfonos móviles y vehículos, pasando por toda clase de electrodomésticos y alimentos, a cambio de un voto favorable para los candidatos oficialistas.

Varias firmas asociadas al Gobierno, principalmente con la petrolera estatal PDVSA, cotizaron y adquirieron productos y mercancías destinadas a la campaña electoral, con la ayuda de empresas comerciales ubicadas en Panamá y el sur de la Florida.

En la zona franca del istmo centroamericano, los operadores oficialistas adquirieron grandes cantidades de electrodomésticos para distribuir en todo el territorio venezolano.

Los masivos operativos fueron objeto de duras críticas desde antes de las elecciones, incluso por dirigentes del chavismo disidente, como el dirigente José Albornoz, secretario general del partido Patria Para Todos (PPT), que apoyó a Chávez en el pasado y en las elecciones regionales respaldó a los candidatos disidentes.

En una declaración dos días antes de los comicios, Albornoz recomendó a los votantes beneficiados con donaciones chavistas: “voten sin miedo. Su conciencia vale más que una lavadora, nevera o 210 bolívares fuertes”.

En algunos casos, los activistas prochavistas ni siquiera ocultaron la operación sino que la promovieron abiertamente, utilizando diversos medios de propaganda masiva.

En un panfleto con el encabezado que decía: “Construyendo la Revolución Bonita”, distribuido en zonas populares y rurales del estado Sucre, se les prometía a los electores que votaran por los candidatos de Enrique Mestre, el aspirante chavista, un pago único de 1.160 dólares para alimentos, además de una nevera, una licuadora y una lavadora, un saco de alimentos no perecederos y un congelador con diversas carnes.

El volante impreso en papel color rojo, termina con las leyendas: “hacia la economía social productiva” y “patria, socialismo o muerte”.

En varias localidades de los estados Falcón y Carabobo, pelotones de trabajadores armados de escobas, brochas y pintura, asaltaban las casas de familias en zonas rurales para realizar un eficaz servicio de limpieza y pintura de la propiedad sin coste alguno, a cambio del voto. El día de las elecciones, batallones de activistas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), se encargaron de asegurarse que los beneficiarios cumplieran con la promesa, trasladándolos a los centros electorales y llevándolos virtualmente hasta la máquina de votación.

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