La crisis, el descenso del tráfico aéreo y la falta de créditos han sido los detonantes para que Air Comet cerrara, afirmó su presidente Gerardo Díaz Ferrán. Era, dijo, un proyecto con ilusión.
Fracasó un intento de venta
Uno de los dos dueños de la malograda compañía Air Comet, Gerardo Díaz Ferrán, ha atribuido la quiebra de su empresa a la crisis económica, a la imposibilidad de que un inversor privado encontrara financiación que le permitiera inyectar noventa millones de euros y a la sentencia de un juez británico que paralizó la venta de billetes e inmovilizó los aviones.
En una rueda de prensa, el también presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), afirmó que “en cuarenta años como empresario es la primera vez que me enfrento a un concurso de acreedores y a una situación tan dramática”. Explicó que para intentar salvar Air Comet, las propias empresas del Grupo Marsans habían aportado ya 143 millones de euros. Pero, insistió, “ya no había euros” para seguir invirtiendo hasta el punto de que “se ponía en peligro los puestos de trabajo de los diecisiete mil empleados de Marsans”.
Díaz Ferrán señaló que “Air Comet era un proyecto ilusionante tanto para los accionistas como para los trabajadores que desgraciadamente se ha roto. La compañía está cerrada por la orden de un juez” y “un sentencia desproporcionada en el tiempo”, que ha obligado al cierre “en el peor momento”. Destacó que se trató de retrasar la sentencia hasta después del 6 de enero y negociar con el banco alemán Nord Bank el aplazamiento de la deuda que provocó la decisión del juez británico. “No se nos ponía ni al teléfono”, apuntó.
Air Comet, aseguró, era una compañía que estaba “bien gestionada” pero tuvo que enfrentar la virulencia de la crisis, el descenso del tráfico aéreo, los bajos precios y la falta de ingresos permanentes. Se buscó, dijo, “todo tipo de financiación”: créditos del ICO, acudiendo a entidades o a la banca extranjera. No hubo respuesta positiva, lamentó.
El presidente de la CEOE mencionó que son 7.100 los viajeros afectados durante la presente semana y que algunos clientes que realizaron la compra anticipada dieron ya de baja su billete ante las noticias que recogían los medios sobre la difícil situación de la aerolínea. “Yo mismo viéndolo desde fuera ante esta situación tampoco volaría con Air Comet”, reconoció.
Reveló que en un último intento por salvar a Air Comet se dio hace poco cuando el grupo holandés Air Transport llego a un acuerdo de compra-venta, por el que se comprometía a invertir noventa millones de euros por la venta al precio simbólico de un euro, que fue notificado a Aviación Civil. La inyección se debió haber realizado el 20 de diciembre. El empresario aseguró que el “nuevo propietario” intentó buscar financiación durante el pasado fin de semana para poder cubrir la deuda con el banco alemán, lo que fue “imposible”.
La aerolínea, subrayó, también se vio afectada por el incumplimiento del acuerdo contraído con el Gobierno argentino en el proceso de nacionalización de Aerolíneas Argentinas, por el que esperaba recibir doscientos millones de dólares (unos 139 millones de euros) durante este año. En este sentido, el presidente de la patronal anunció que presentará una demanda contra el Ejecutivo que encabeza Cristina Fernández de Kirchner por incumplir el pacto.
Apuntó que en España se han cerrado trescientas mil pequeñas y medianas empresas, y que Air Comet, como “empresa mediana que es” se ha visto avocada al cierre. Díaz Ferrán informó de que la compañía inició los trámites para la presentación del concurso de acreedores voluntario mediante una cuestión previa, que permite fijar un plazo máximo de tres meses para llegar a un acuerdo con todos los acreedores.
Además de lamentar que los trabajadores enfrenten un Expediente de Regulación de Empleo, reiteró su compromiso de abonarles la nómina de octubre y parte de noviembre, además de los pagarés que se cobrarán “incluso si se han devuelto”.
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