Democracia
La fiebre “Ding Dong, Bush está muerto” se enciende, a pesar de las decepciones. El huracán Katrina fue, políticamente, un fregado. Y dirán lo que quieran de Harriet Miers, pero al menos, la derecha disconforme digirió el asunto en un mes. Mientras tanto, la izquierda aún jadea orgásmicamente por la investigación de Patrick Fitzgerald sobre lo que dijo Scooter Libby a Judith Miller acerca de lo que sabía Valerie Plame de lo que dijo Joseph C. Wilson IV… zzzz… dedos cada vez más pesados… pierdo las ganas de escribir…
La mayoría de los americanos nunca han oído hablar de ninguna de estas personas. ¿Qué es eso? ¿Ha oído usted hablar de Scooter? No, se confunde, usted está pensando en Skeeter — Skeeter Davis, el difunto cantante de música popular folk que logró un éxito entre los tres primeros en 1963 con “No saben que es el fin del mundo/ terminó cuando dijiste adiós“, que es al parecer lo que cantaba George W. Bush mientras Karl Rove era conducido esposado fuera del Despacho Oval.
Sólo para que conste, Scooter Libby es el Scooter de mayor graduación en la administración Bush, jefe de personal del vicepresidente Dick Cheney. Durante toda la semana pasada, los jubilosos izquierdistas anticipaban “Fitzavidades“, su designación para ese día feliz en el que el fiscal federal Patrick Fitzgerald presentaría cargos contra Libby, y Rove, y puede que Cheney, y — ¿vaya, oh vaya, quién sabe? — quizá el propio Chimpy Bushitlerburton[1]. Pat Fitzgerald ha estado confeccionando su lista, comprobándola dos veces, averiguó quién es travieso o agradable, y está listo para salir a matar dejando a Bush el Caído en Desgracia y a los Demócratas una Navidades completamente Demócratas en noviembre del 2006, si no antes.
Bien, disfruto de la política de destrucción personal tanto como cualquiera, y uno aprecia que haya pasado tanto tiempo desde los embriagadores días en los que los Demócratas lograban cortar la cabellera tanto a Newt Gingrich[2] como a su sucesor, visto y no visto en pocas semanas. Pero, como he dicho antes, un motivo por el que el Partido Demócrata es tamaño montón de perdedores es que todo es táctica y no hay estrategia. Suponga que logran destruir a Libby y a un puñado de otros nombres no familiares. ¿Entonces qué? Varios analistas sugieren que las elecciones del 2006 están cobrando la forma de las de 1994, cuando la revolución de Newt barría del poder a la vieja guardia Demócrata.
Es algo pronto para mis imprudentes predicciones electorales, pero apostaría a que los Republicanos conservan tanto la Cámara como el Senado. Aunque el electorado estaba disgustado por la destacada arrogancia de la corrupción Demócrata, 1994 no fue solamente un espasmo de expulsión de vagos — a pesar de que Peter Jennings se oliese que “los votantes tenían una rabieta temperamental”. Au contraire, también fueron unas elecciones acoge-vagos. A los votantes les gustó la alternativa: una agenda conservadora coherente. Es bastante probable que el electorado tenga una posición de expulsar vagos hacia los Republicanos en cuestión de 12 meses, pero diría que es casi completamente irrealizable que estén de humor para acoger a los Demócratas. No hay muchos distritos de congreso que sean competitivos, y los que lo son, se dan en su mayoría en estados completamente Demócratas que, si no son Republicanos ya, están adquiriendo un púrpura distintivo. El gran obstáculo inamovible de los Demócratas continúa siendo su incapacidad de articular un conjunto de ideas que conecte con el electorado. Se dice que James Carville y Stanley Greenberg están trabajando en una versión Demócrata del Nuevo Contrato con América. Pero Greenberg es un cuestador y Carville un perro de presa. Cualquiera que sean sus encantos, no son los tipos ideales.
La dificultad para la izquierda es que si el problema es Irak, el Katrina o casi todo lo demás, la solución no es el Partido Demócrata de manera obvia. El futuro de Irak es hoy sobre todo un tema de los iraquíes, y no está yendo mal, como puedes intuir si descifras los titulares — “Amargamente divididos iraquíes sacan tiempo de temblar al borde de la guerra civil para ratificar de manera aplastante la nueva Constitución”, “Tres sunníes y su camello-mascota boicotean los comicios en señal de que Irak puede estar haciéndose ingobernable”, etc. De hecho, la amargamente dividida y haciéndose ingobernable es Siria, y la caída de Baby Assad[3] no tardará mucho.
No obstante, el ex jefe de personal de Colin Powell, el Coronel Lawrence Wilkerson, está completamente abatido. Como informaba el Financial Times, “El Vicepresidente Dick Cheney y un puñado de otros han secuestrado el aparato de política exterior del gobierno, decidiendo en secreto llevar a cabo políticas que habrían debilitado y aislado más en el mundo a Estados Unidos, afirmaba el principal ayudante del ex Secretario de Estado Colin Powell el miércoles”.
¿Qué quiere decir con “secuestrado”? ¿Wilkerson está diciendo que Cheney y Rumsfeld han impuesto su política exterior a Estados Unidos en contra los deseos del presidente? No creo. Si lee cualquier discurso de Bush o habla con él durante cinco minutos, está claro que no es ningún partidario de la mentalidad gregaria de la realpolitik desastrosamente complaciente del Departamento de Estado reflejada por Wilkerson. Cada palabra que pronuncia en la materia sugiere que se inclina por la visión del mundo de Cheney-Rumsfeld — o, más bien, que ellos se inclinan por la de él. El presidente fija la política exterior. Él es el piloto; no puede “secuestrar” su propio avión. Wilkerson es una azafata lloriqueante con un berrinche porque no quiere aprender una perorata nueva. “¿Quiere pollo o carne?” Lleva décadas sirviendo pollo al Departamento de Estado en El Cairo y Ammán y Damasco, y no estaba cómoda con el nuevo filete texano. Pero el único secuestro que hay es la simple asunción por parte del Departamento de Estado de que tiene derecho a bloquear la política exterior del Presidente.
La caricatura de Bush — el estúpido guiñol hecho con un calcetín manejado por Cheney y Rove para hacer su voluntad — es precisamente a la inversa. El presidente tiene iniciativa — hasta tal punto que parece no notar que los otros también la tienen y, cuando lo hace, su respuesta es agazaparse entre un reducido círculo de leales. Así que, mientras que dispone de cierta cantidad de talento estelar a su alrededor, la mayor parte de su administración o está en manos de opositores como Wilkerson, o es confiada a inexistentes como Harriet Miers.
En ese sentido, la implosión Miers y la vorágine Valerie Plame son un contraste instructivo. Los Demócratas ven el mundo en términos completamente políticos. Tienen una capacidad tenue para captar los profundos temas sociales, culturales y nacionales que trascienden la política y las figuras superficialmente asociadas a ellas. Y, si su objeto en la investigación Fitzgerald era hacer que se criminalizase la política de la administración en Irak, han fracasado estrepitosamente. Véalo de este modo: si “Irak” es la película de James Bond, Scooter Libby es la tía buena que interpretaba a Moneypenny en ´´Alta Tensión”. Feliz Fitzavidad.
[1] Bush; Chimpy, chimpancé. Bushitlerburton, Bush-Hitler-(Halli)burton
[2] Newt Gingrich, profesor de historia de Georgia elegido para la Cámara en 1979. Conservador y directo, en 1995 era Portavoz de la Cámara, y es considerado responsable de la mayoría Republicana en las elecciones del 94, razón por la que los Demócratas desataron una campaña de acoso y derribo.
[3] Mote por el que se conoce al presente dictador de Siria, por su condición de hijo menor extremadamente consentido.



















