Política

El ejemplo que Cuba ofrece

Desgraciadamente, la diplomacia española no está, desde el año 2004, a la altura de las circunstancias de España en Cuba, ni está apostando o ayudando a hacer realidad una transición definitiva a la democracia en este país.

Santi Lucas
El moribundo dictador cubano, Fidel Castro, ha sacado de nuevo el cuello del chándal para decir que las recientes elecciones municipales celebradas en la isla son “el ejemplo que Cuba ofrece” de democracia y participación popular, según informa la agencia EFE desde La Habana.

Castro no ha dejado, en su prolongada tiranía, de emplear todos y cada uno de los groseros argumentos que los dictadores repiten y se copian mutuamente para justificarse en el poder y para burlar la libertad de sus pueblos. El de la participación masiva, rozando el cien por cien de los electores, y la obtención de un resultado apabullante a favor del partido único en las farsas electorales que organizan de guindas a brevas, es uno de los más viejos y desgastados de la Historia de la manipulación política.

El verdadero ejemplo que Cuba ofrece al mundo democrático, desde hace décadas, es todo menos un caso imitable y honesto, que no otra cosa significa conceptualmente servir de ejemplo para algo o para alguien. ¿A quién pretende Castro que le sirva de patrón el caso cubano? ¿A quién engaña a estas alturas con una paparrucha tan ajada. El espécimen cubano es sólo un estertor político, una pesadilla que toca a su fin, un drama sin otro parangón que el del aventajado alumno Hugo Chávez, en Venezuela.

Desgraciadamente, la diplomacia española no está, desde el año 2004, a la altura de las circunstancias de España en Cuba, ni está apostando o ayudando a hacer realidad una transición definitiva a la democracia en este país. El desprecio constante que manifiesta hacia la disidencia y los exiliados cubanos es un buen ejemplo de ese grave error. Para Rodríguez Zapatero, “el futuro de Cuba corresponde únicamente a los cubanos, sin injerencias de ningún tipo”. Esta es la posición oficial, negro sobre blanco, de un Gobierno que se abstiene hasta de opinar y menos todavía de colaborar para que no cunda el ejemplo que ofrece Castro.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú