La presión sobre el Tribunal Constitucional sigue. Ahora, el presidente del parlamento catalán rescata la idea de una “manifestación preventiva” tras el editorial conjunto. Ese texto, dice Trillo, no es propio de una sociedad y prensa abierta. Bono pide calma y los editoriales madrileños responden.
Los periódicos nacionales responden
En declaraciones a la emisora Rac-1, el republicano Ernest Benach, presidente actual del parlamento de Cataluña, aseguró que es necesario que se recupere la posibilidad de celebrar una “manifestación preventiva” ante el eventual recorte del estatuto catalán por parte del Tribunal Constitucional. Esa idea había sido promovida y finalmente desechada antes del verano pasado por varios sectores políticos catalanes.
Benach recordó que la “manifestación preventiva” fue “una idea que salió hace mucho tiempo” y por ello dijo que “no debe descartarse nunca”. Ahora, explicó, que la “la respuesta en el ámbito de la sentencia debe venir de muchos frentes, debe organizarse y hacerse bien hecha. Debe haber una respuesta parlamentaria, gubernamental, cívica, popular, científica o internacional”.
En la entrevista subrayó que es muy importante que “sentemos la base de que Cataluña responde unitariamente desde partidos, medios y ciudadanía, y nos organizamos de manera adecuada” porque, añadió, “tenemos la razón, creo que tenemos la batalla ganada”.
El presidente del parlamento dijo que los partidos políticos catalanes “están tardando demasiado en reaccionar” al editorial conjunto de los diarios de Cataluña y que “no vale decir que todo esto está muy bien si no se da un paso. Ésta es la asignatura pendiente y urgente que debe aprobarse inmediatamente”.
Situaciones insólitas
Desde el PP y en declaraciones a la cadena COPE, el portavoz de Justicia, Federico Trillo, opinó que el editorial conjunto no es propio de una sociedad y una prensa abierta. Sin embargo, sus principales críticas han sido dirigidas contra el Tribunal Constitucional al que acusó de generar “situaciones insólitas” porque se está tardando más en emitir la sentencia sobre el estatuto que cuando se elaboró la Constitución española.
Trillo consideró que se está ratificando la “conveniencia” del recurso presentado por su partido y recuerda que además existen otros tres recursos apuntan en la misma dirección. “No carecería de fundamento ni sería tan clara la constitucionalidad del estatuto cuando el TC necesita tres años y medio de momento para resolverlo”, remachó.
No obstante, Federico Trillo quiso precisar que en la demora de la sentencia también interviene la propia “complejidad” del texto autonómico: “Un estatuto de una tensión enorme, extenso, enormemente prolijo y con una enorme ambición”.
Por su parte y desde su perspectiva en el tema de la sentencia del estatuto, el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, declaró que en “democracia, el único imperio no es la voluntad de un grupo mayoritario o minoritario. El único imperio digno de ser atendido es el de la ley”. Pidió no avivar el debate tras el editorial conjunto y por ello recomendó tranquilidad y paciencia así como confianza en la Constitución.
Contraataque editorial
Pero, esa tranquilidad y paciencia no se ha reflejado en las páginas editoriales de cuatro periódicos de circulación nacional editados en Madrid. El Mundo, La Razón, ABC y El País han respondido desde sus páginas al editorial conjunto publicado este jueves en diarios catalanes en defensa de la integridad del estatuto y por “La dignidad de Cataluña”.
El Mundo, en su editorial “La dignidad de los españoles (incluidos al menos 2,7 millones de catalanes)”, considera que el texto de sus colegas catalanes es un simple “intento de presión al Constitucional” porque, afirma, “si, por descontado, es respetable la voluntad de los 1,9 millones de catalanes” que han refrendado el estatuto, es “ocho veces” más contundente la voluntad de 15, 7 millones de españoles que en 1978 votaron a favor de la Constitución española.
En La Razón, se acusa de irresponsabilidad a los diarios catalanes porque están criticando una sentencia que aún no existe. Ese comportamiento en democracia, dice, es “grave”. Además, destaca que es necesario tener “respeto para el TC y para las reglas” democráticas.
ABC, en sus páginas, denuncia a través de “La dignidad de la Constitución” la “estrategia de coacción y deslegitimación desarrollada por el tripartito catalàn y CiU contra el Tribunal Constitucional”. El editorial conjunto, afirma, es “una amenaza de una ´legítima respuesta´ a cargo de la sociedad catalana”. Esa iniciativa es calificada de “ultimátum publicado como editorial”.
Asegura que la actual defensa del estatuto catalán se “fundamenta en la irresponsable decisión de José Luis Rodríguez Zapatero y del PSOE de convertirlo en el precio de un pacto político entre la izquierda socialista y el nacionalismo catalán para evitar una nueva victoria electoral de la derecha.”
Finalmente, El País asegura que, aunque defiende la libertad de expresión de la prensa catalana, da a la iniciativa un “carácter inminentemente político” y esa, afirma, no es la función que deben cumplir los medios de comunicación. Critica, sin embargo, la presión que sobre el Tribunal Constitucional se quiere ejercer porque eso es, dice, lo que finalmente representa el editorial conjunto.