A partir de la internacionalmente conocida bebida mexicana se pueden desarrollar diamantes sintéticos de gran calidad. Lo han logrado un grupo de físicos del Laboratorio de Películas Delgadas del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada (CFATA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
Y no sólo para los bebedores
En el laboratorio ubicado en Juriquilla, Querétaro, los investigadores de la UNAM diseñaron un equipo donde la bebida recorre los tres estados de la materia: se introduce el tequila líquido, se calienta a 280 grados Celsius para transformarlo en gas, se somete a una cámara de reacción a 800 grados Celsius para romper la estructura molecular de sus componentes, y reacciona para formar cristales sólidos de diamante.
En el proceso, el hidrógeno y oxígeno del agua a altas temperaturas remueven cualquier impureza de carbón diferente al diamante, como el grafito, o sea, son usados como “limpiadores” para obtener solo diamantes.
“Estamos probando tequilas blanco, reposado y añejo de mejor calidad. Esta fase del proyecto estará lista a fin de año. Entre 2009 y 2011 podríamos escalar el experimento a fase piloto antes de pasar a una escala industrial” consideraba el doctor en física Luis Miguel Apátiga Castro, jefe del equipo de científicos.
La BBC que reprodujo en su web las explicaciones del Dr. Apátiga Castro justificaba que pese a que los diamantes obtenidos no pueden ser usados en joyas, hay importantes aplicaciones prácticas para ellos. Entre las cuales destacan en que pueden ser usados como alternativa al silicio, necesario para la elaboración los chips de ordenadores o como bisturí para realizar cortes finos en procedimientos médicos. Lo mejor es que es muy barato. La marca de tequila más económica, que cuesta US$3 la botella, es suficientemente buena para producir cristales.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR