La Unión Europea ha aprobado nuevas sanciones contra las entidades y personas vinculadas al enriquecimiento de uranio del programa nuclear iraní. Sarkozy ha prometido en la Knesset que “Francia se interpondrá en el camino de aquellos que exhortan a la destrucción de Israel”.
La UE aprueba nuevas sanciones
El discurso del presidente francés, Nicolas Sarkozy, no dejaba lugar a dudas sobre su compromiso frente a las numerosas declaraciones de Irán que parecen anticipar el uso de la bomba atómica para “borrar del mapa” al Estado hebreo.
“Francia estará al lado de Israel cuando vea amenazada su seguridad, siempre lo he sentido así y no fracasaré si llega el momento”, añadió el mandatario francés.
Sin embargo, no dudó añadir que considera necesaria la creación de un Estado palestino para resolver la inestabilidad que arrasa Oriente Medio, porque “los asentamientos (judíos en Cisjordania) son un obstáculo a la paz. Jerusalén deberá ser la capital de dos estados”.
La opinión de Sarkozy discrepa ligeramente de la de Estados Unidos, que considera que Teherán es el principal foco de turbulencias de la región y que, una vez se aísle al país de los Ayatolás, Oriente Medio recuperará una parte de la calma que no ha tenido en las últimas décadas. Para el presidente francés, la clave está más en la creación del estado palestino que en la renuncia de Teherán al enriquecimiento de uranio.
La Unión Europea congelará los fondos, que se encuentren domiciliados en Europa, de las entidades y personas que hayan participado en el programa nuclear ilegal. El martes 24 de junio se publica, en el Diario Oficial de la UE, la lista de personas físicas y jurídicas que se han beneficiado de una actividad condenada abiertamente por la organización de la energía atómica IAEA y por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
De entre todos los que se enfrentarán a la congelación de los fondos europeos del Banco Melli, que es la principal entidad financiera de Irán, y la expulsión y prohibición de la entrada en la Unión Europea de las personas relacionas con el programa de enriquecimiento de uranio.
Aunque no está demostrado que el programa iraní busque la producción de armamento, en Teherán afirman que tiene fines exclusivamente civiles, lo cierto es que parece poco probable que Irán, que es el segundo mayor exportador de petróleo del mundo, necesite energía nuclear para abastecer la demanda de electricidad de sus habitantes.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR