Política

Juzgan a once terroristas que querían atentar en el metro de Barcelona

Once terroristas estaban a punto cometer atentados terroristas suicidas en el metro de Barcelona cuando fueron detenidos por la Policía. Los planes criminales fueron descubiertos gracias a que uno de sus miembros se dio cuenta de que serían asesinados “niños como sus propios hijos”. Desde este jueves, la Audiencia Nacional los juzga. Para ellos hay penas de cárcel que van de los nueve a los dieciocho años.

Piden penas de hasta 18 años de cárcel

Nueve paquistaníes y dos indios han comenzado a ser juzgados en la sección primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional por su posible responsabilidad en planear atentados terroristas contra el metro de Barcelona. La Fiscalía solicita penas de cárcel que van de los nueve a los dieciocho años por los delitos de pertenencia a organización terrorista, tenencia de sustancias explosivas y falsificación de documento oficial.
 
De acuerdo con la investigación, los líderes de esa organización terrorista han sido identificados como Maroof Ahmed Mirza, Mohammad Ayud Elahi Bibi y Qadeer Malik. Abdul Hafeez Ahmed, Shaib Iqbal, Mohamed Tarik, Roshan Jamal Khan, Imran Cheema, Mohamed Shoaib, Mehmooh Khalid y Aqueel Ur Rehman Abbasi son considerados cómplices.
 
Según el juez Ismael Moreno, que se encargó de la instrucción, los terroristas pretendían cometer su acción criminal a finales de enero del año pasado. En su auto, el magistrado señala que la “célula terrorista” había adquirido capacidad para realizar un atentado.
 
Todos fueron detenidos en Barcelona durante una operación especial de la Policía que tuvo lugar el 19 de enero de 2008. La investigación determinó que los terroristas planeaban utilizar en los atentados en el metro de la capital de Cataluña “explosivos” que llevarían adosados a sus cuerpos. Los suicidas se introducirían en los vagones “provistos de mecanismos de activación de la carga explosiva a distancia” para que sus líderes se asegurarán que la masacre se llevaría a cabo.
 
En los múltiples registros realizados en domicilios, los agentes encontraron propaganda islamista y una bolsa con nitrocelulosa y perclorato potásico procedente del vaciado de bengalas pirotécnicas. También disponían de cables, temporizadores, pilas, “componentes para la carga explosiva o de iniciación y los balines de metrallas”.
 
Los planes terroristas fueron descubiertos por la declaración de uno de sus miembros que ya cuenta con la condición de testigo protegido. Él se presentó ante la Policía tras darse cuenta de que “morirían personas y niños como sus propios hijos”.
 
De acuerdo con la agencia de noticias Europa Press, el testigo, identificado como “F1”, formaba parte del movimiento “Tarik-e-Tabligh”, al que pertenecían todos los integrantes del grupo. Esa organización pretende instaurar un régimen talibán en Pakistán y un Estado islámico regido por la ley de la sharia (aplicación estricta del Corán).
 
“F1” viajó a Barcelona para contactar con los dirigentes de la “celula terrorista” que le informaron que estaban prestos a cometer el atentado en el metro. La fiscalía mencionó que “fue especialmente consciente de ello cuando tras conversar telefónicamente con su familia, los acusados le dijeron que era su llamada de despedida por cuanto iban a realizar de manera inminente las acciones suicidas”.
 
Tras el atentado en Barcelona, los líderes recibirían órdenes de Amir Baitullah Mehssod, jefe de los terroristas talibanes en la región paquistaní de Waziristán, para cometer otras acciones en varios puntos de Europa.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú