Al menos ocho personas resultaron heridas tras la explosión de una bomba en Bogotá, dentro de la distribuidora Districarnes. El grupo terrorista había intento en el pasado atentar en la capital de Colombia. El ejército colombiano ha conseguido desmantelar una ciudadela que servía para planear atentados del grupo terrorista
Los militares desmantelan un campo terrorista
Un alto oficial de la policía colombiana explicó, basado en los testimonios de los afectados, que en las últimas semanas ellos habían sido objeto de amenazas por no acceder a pagar una extorsión.
Al lugar de los hechos se desplazaron seis ambulancias, organismos de socorro y unidades antiexplosivos que acordonaron esta transitada zona del norte de la ciudad. Uno de los heridos es extranjero, aunque por el momento se desconoce su nacionalidad.
Las autoridades colombianas están alarmadas, ya que en los últimos meses en esta misma ciudad se han registrado una serie de ataques similares. El mes de junio fue uno de los más duros para la seguridad de la capital, ya que en cuatro días se presentaron cuatro explosiones que causaron la muerte de una persona e hirieron a otras cuatro.
Nuevo golpe a los terroristas
El Ejército colombiano destruyó una Ciudadela de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia con capacidad para 300 personas, situada en la ribera del río Guaviare.
El sofisticado asentamiento tenía 42 casas construidas en madera, una enfermería, talleres para la fabricación de granadas para mortero, reparación de fusiles y municiones, y una red de caminos que abarcaba un área de casi dos kilómetros, aseguró el oficial.
Según el coronel Bocanegra, dos desertores del grupo terrorista dieron la ubicación del campamento y de inmediato se montó el operativo que permitió su destrucción. Las tropas necesitaron cuatro días hasta llegar a las coordenadas que suministraron los informantes.
En su huida, los terroristas abandonaron armamento, plantas eléctricas, material de intendencia y documentos que en estos momentos están siendo analizados por las unidades de inteligencia militar.
Al parecer, el complejo funcionaba desde hacía cinco años y servía como centro de entrenamiento y de atención médica a terroristas heridos o enfermos. Se cree que el complejo también sirvió como sitio de reclusión de varios de los políticos, militares y policías que aún siguen secuestrados.
Atentados contra personalidades
También se ha conocido que las FARC planeaban atentar contra el abogado y ex ministro del Interior y Justicia Fernando Londoño Hoyos y contra un hermano del vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, según informó el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.
El funcionario declaró que los atentados iban a ser perpetrados por cinco insurgentes de las FARC detenidos el miércoles. A los detenidos se les acusa de preparar una serie de atentados con motivo de la fiesta nacional del 7 de agosto, fecha en la que el presidente Álvaro Uribe cumple la mitad de su segundo mandato de cuatro años.
Los blancos de los atentados “eran el ex ministro Fernando Londoño y Guillermo Santos“, precisó el ministro de Defensa de ese país.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR