El entonces primer ministro Tony Blair eximió a las empresas tabaqueras de su prohibición de anunciarse en la Fórmula cinco días antes de recibir una donación de Bernie Ecclestone, que ascendió a 1,5 millones de libras.
Levantó la prohibición
El Gobierno mantuvo siempre que la reunión con Ecclestone no influyó en la decisión, pero los documentos oficiales revelan que Blair ordenó a sus ministros buscar fórmulas para la exención de la Fórmula 1 inmediatamente después del encuentro, que se produjo el 16 de octubre de 1997.
Las empresas tabaqueras se vieron a finales de los noventa confrontadas con una lluvia de restricciones a su publicidad, poco después de que se conociera que adulteraban los cigarrillos con la llamada “química del amoníaco”, que contribuía a aumentar artificialmente la adicción.
Bill Clinton ordenó una investigación sobre las empresas tabaqueras, prohibió fumar en espacios públicos e incluso fomentó que las empresas tuvieran que pagar grandes indemnizaciones a colectivos de afectados por las consecuencias del tabaco. Al fin y al cabo abrió la veda en los tribunales para que la gente reclamara por un delito contra la salud pública.
En ese contexto, según The Sunday Telegraph, el primer ministro había ordenado a su jefe de Gabinete, Jonathan Powell, que informara a la entonces secretaria de Estado de Salud Pública, Tessa Jowell, de la exención de la prohibición para las empresas tabaqueras para anunciarse en la Fórmula 1.
Poco después, Jowell fue informada por escrito de que al primer ministro le gustaría que se buscasen fórmulas para lograr la derogación permanente “para un deporte en particular, la Fórmula 1“. Habían pasado pocos días desde la reunión entre Blair y Ecclestone.
Hasta el momento no se ha podido demostrar que Tony Blair pidiese esta medida excepcional sólo para la Fórmula 1 a cambio de la generosa donación de Ecclestone.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR