Política

Los seguidores de Evo Morales amenazan con “tomar” el Congreso de Bolivia

Sindicatos campesinos y obreros que marchan por un camino andino hacia La Paz amenazaron con “tomar” por la fuerza el Congreso de Bolivia, si éste no aprueba una ley de convocatoria a referendo para validar la nueva Constitución. El Partido Popular europeo ha pedido prudencia a Evo Morales

Quieren imponer la nueva Constitución
Llegaremos a la plaza Murillo (plaza donde se encuentra el poder Legislativo), sacaremos a los parlamentarios y no se descarta una toma del Congreso“, afirmó el líder de los campesinos, Fidel Surco, dirigente del gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS), partido de Evo Morales.

Unos 10.000 indígenas, campesinos y obreros leales al presidente se encuentran a unos 70 kilómetros de la capital y esperan llegar el lunes a La Paz, tras recorrer a pie unos 200 kilómetros, para presionar al Parlamento a convocar un referendo para aprobar, probablemente en febrero, la nueva Carta Magna.

“Tenemos que ser conscientes de que este cerco es clave, hay que expulsar del Congreso a los parlamentarios que se opongan al referéndum”, dijo el líder de los indígenas del oriente boliviano, Adolfo Chávez, otro de los promotores de la iniciativa.

La presión sindical, que tiene el apoyo de Morales, se produce en medio de un diálogo entre los partidos políticos para concertar qué cambios podrían introducirse al texto de la ley fundamental, como la demanda de cinco de los nueve departamentos del país de conformar gobiernos regionales autónomos.

Para el oficialismo, la aprobación de la Constitución es clave para consolidar su política gubernamental, centrada en nacionalizar recursos y centralizar el poder, mientras la oposición asegura que ésta permitirá la reelección del gobernante hasta el 2019.

El oficialismo convocó ayer sesiones del Congreso bicameral para aprobar la convocatoria a referendo constitucional, mientras decenas de parlamentarios opositores se mudaron a las oficinas del poder Legislativo, con ropa, comida y sacos de dormir, para eludir la presión.

El asedio sindical hace temer un rebrote de violencia en Bolivia como el registrado en septiembre, que dejó 19 muertos y al país al borde de una guerra civil.

El PP pide diálogo y responsabilidad

Desde España y con gran preocupación, el Grupo Popular Europeo hizo un llamamiento al presidente boliviano, Evo Morales, para que el proyecto de nueva Constitución para su país sea fruto del diálogo en vez del enfrentamiento y de la imposición de una parte de la sociedad frente a otra.

El presidente del grupo, Joseph Daul, exige “prudencia, sobre todo a quien ejerce la responsabilidad de gobernar, rechaza, por inaceptable, que el propio presidente boliviano encabece una marcha de campesinos para presionar al Congreso de ese país, y considera que habría que retomar el camino del diálogo, puesto que una Constitución ha de ser la norma fundamental y básica que rija la convivencia entre los ciudadanos de un país, y no un factor de división y enfrentamiento, de imposición de una mitad frente a la otra”.

Por su parte, el vicepresidente del PPE-DE, el grupo más numeroso del Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, afirmó que la presión sobre el Congreso “recuerda el proceso que se vivió durante la aprobación del proyecto de Constitución que defiende Evo Morales, en donde la asamblea constituyente se reunió en un acuartelamiento militar al que se impidió el acceso de los parlamentarios de la oposición, pues los afines al presidente Morales no detentaban la mayoría necesaria de dos tercios para aprobar el texto”.

“Eso es cambiar las normas a mitad del partido y no respetar la democracia”, advirtió. “Las marchas -recalcó Jaime Mayor Oreja– lo que pretenden es presionar al Congreso y dividir al país, impidiendo sus deliberaciones”.

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