Las filas Obama están divididas frente a las elecciones del 29 de noviembre en Honduras. El Departamento de Estado, encabezado por Hillary Clinton, apoya los comicios mientras que la presidenta de la Cámara de Representantes, la también republicana Nancy Pelosi, no apoya el envío de una delegación oficial de observadores.
La restitución de Zelaya se vota después
Aunque apoya la restitución de Manuel Zelaya en la presidencia de Honduras, el subsecretario adjunto del Departamento de Estado norteamericano, Craig Kelly, no ve que sea contrario al acuerdo alcanzado entre las partes que esta cuestión se vote en el Congreso el 2 de diciembre, tres días después de la jornada electoral. En respuesta a los llamamientos del mandatario depuesto y sus aliados a boicotear la cita con las urnas, Kelly sostuvo que los comicios son “una parte importante de la democracia, y he notado el entusiasmo en el país que está avanzando hacia las elecciones el 29 de noviembre”. Así, explicó que la Casa Blanca reconocerá el resultado de los comicios “dependiendo de cómo se conduzca la votación”.
Mientras, en la Cámara de Representantes el partido de Barack Obama y Hillary Clinton mantiene una postura algo diferente. Ante la propuesta de enviar una delegación de observadores presentada por legisladores republicanos, el Partido Demócrata no ha contestado. La presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, rechaza por tanto que dicha comisión tenga carácter oficial al estar formada por legisladores de un único partido. La republicana Ileana Ros-Lehtinen reconoce que esto es así pero ha dicho que espera que Pelosi al final sí le dé el carácter oficial ante la falta de respuesta de los demócratas.
Entre los países que también reconocen la validez de las elecciones del 29 de noviembre está Panamá. El ministerio de Asuntos Exteriores de esta nación centroamericana confirmó que enviará una misión de observadores a los comicios y estará encabezada por el diplomático Roberto Jované, que ya fue embajador en Honduras. Jované ostenta el cargo de embajador en la Misión Especial con motivo de las elecciones y estará en el país hasta el 4 de diciembre.
Los gobiernos argentino y brasileño se han vuelto a colocar en la postura contraria. Así, Cristina Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva firmaron el miércoles un documento en el que reiteraban que sus Ejecutivos no reconocerán como válidas unas elecciones celebradas con un Gobierno presidido por Roberto Micheletti.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR