El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha emitido una sentencia que ordena retirar los crucifijos de las aulas donde estén alumnos que así lo hayan solicitado.
También de los espacios comunes
En una sentencia, la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dictaminado que se retiren los crucifijos del colegio público “Macías Picayea”, de las aulas en las que cursen estudios alumnos cuyos padres hayan pedido la retirada de símbolos religiosos, incluidas las zonas de uso común.
El alto tribunal pide no retirar los crucifijos de las aulas donde existan alumnos cuyos padres no han pedido retirar los símbolos religiosos. De esa manera el tribunal da respuesta al recurso interpuesto en marzo de 2008 por la Junta de Castilla y León y la Asociación E-Cristians contra la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo Número 2 de Valladolid, que obligaba a la citada escuela a retirar los símbolos religiosos de las aulas y estaciones comunes. La demanda para retirarlos fue promovida por la Asociación Cultural Escuela Laica de Valladolid.
El TSJCyL señala que con su sentencia se aplica la misma “doctrina constitucional que la que se empleó para reconocer a otros padres el derecho a la objeción de conciencia respecto a la asignatura de Educación para la Ciudadanía”. El alto tribunal asegura que está protegiendo el derecho de los padres a que sus hijos reciban una educación conforme a sus convicciones junto con la libertad religiosa y de creencias.
El tribunal señala que la presencia de los crucifijos puede perturbar la formación de los alumnos, al considerar que los católicos están más cerca del Estado que los no católicos. De esa forma ase estaría vulnerando derechos constitucionales.
Pero, agrega, “la solicitud de retirada de símbolos religiosos, como minoritaria que es, impide al tribunal ordenar una retirada generalizada de aquellos, pues ante la falta de oposición a los mismos no puede afirmarse que haya un conflicto.”
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