Garzón ha tenido que ordenar una prueba médica para conocer que uno de los dos piratas trasladados a Madrid es mayor de edad. El criminal dijo desconocer su edad. La osometría reveló que tiene unos diecinueve años. El otro, hospitalizado por una herida de bala, aseguró que no es pirata y que los secuestradores del “Alakrana” le obligaron a meterse en el buque. Sin embargo, los piratas ya han exigido que ambos sean liberados para comenzar a negociar.
A Chacón no le constan amenazas
Al cumplirse once días desde que el atunero vasco “Alakrana” fue secuestrado frente a las costas de Somalia, este martes han declarado ante el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, los dos somalíes detenidos por militares españoles de la fragata “Canarias” cuando se dirigían a puerto tras abandonar el buque.
El primero ha sido Abdu Willy quien en su declaración aseguró que no podía determinar su edad y menos saber si era mayor de edad. Por ello, el magistrado ordenó que se le practicara una osometría en el hospital La Paz. De acuerdo con los resultados, el criminal tiene unos diecinueve años. Garzón ordenó prisión preventiva para continuar con las pesquisas.
Posteriormente, el magistrado se trasladó al hospital Gregorio Marañón para tomar declaración al otro somalí, identificado como Raagegeesey y quien presenta una herida de bala. El acusado aseguró que no es pirata, que no formaba parte del grupo que secuestró al “Alakrana” y que a él le cogieron los secuestradores y le llevaron hasta el atunero vasco.
A petición de la Fiscalía española, a ambos se les imputa 36 delitos de detención ilegal -uno por cada tripulante del pesquero- y otro de robo con violencia y uso de armas. Los delitos que se les imputan están castigados con penas que podrían sumar más de doscientos años de cárcel.
El pariente
Por otra parte y según ha informado la agencia de noticias France Presse, uno de los piratas, identificado como Abdi Mohamed, exigió que sus dos cómplices que fueron trasladados a España sean liberados para comenzar a negociar el pago de un rescate por el buque. “Insistimos en que deben liberarles para que podamos llegar a un acuerdo sin problemas”, dijo.
Por su parte, en declaraciones telefónicas a la agencia de noticias Reuters, el pirata Hassan Abdulkadir, quien aseguró ser pariente de uno de los dos piratas trasladados a Madrid, dijo que “hemos decidido que no negociaremos la liberación de la tripulación ni la del barco hasta que nuestros dos camaradas sean liberados y traídos de vuelta sanos y salvos a Haradere”.
De acuerdo con fuentes cercanas a la negociación, es el propio armador de Bermeo quien negocia directamente con los piratas, apoyado por el embajador español en Kenia, Nicolás Martín Cinto. También le asisten agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que se han trasladado a la zona.
Los delincuentes ya han exigido el pago de más de un millón de euros porque el “Alakrana” es nuevo. El barco sigue fondeado frente a las costas del puerto de Haradere, vigilado por la fragata española “Canarias”.
Sin amenazas
En tanto y durante su visita a las tropas españolas desplegadas en Bosnia, la ministra de Defensa, Carme Chacón, indicó que no le consta que los piratas hayan lanzado amenazas contra la tripulación del “Alakrana” para presionar al Gobierno, lograr la libertad de los dos detenidos y acelerar el pago del rescate.
Chacón subrayó que la misión de los militares españoles destacados en el océano Índico y de la “Operación Atalanta” es “acabar con la piratería” y, por tanto, detener a los corsarios que sean sorprendidos “en flagrante delito. “Eso es lo que han hecho los militares españoles”.
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