El antiamericanismo ya no vende en España. Parece que con la salida de George W. Bush de la Casa Blanca, y ya con la guerra de Irak en el olvido, el presidente español busca una nueva oportunidad al otro lado del Atlántico. Ya ha hecho su apuesta personal: Barack Obama. Es el momento de estrechar lazos con los demócratas
Guiños en la prensa y reunión con Edwards
José Luis Rodríguez Zapatero está dispuesto a buscar amistades en la Casa Blanca. El PSOE, que ha exprimido electoralmente en el pasado el desprecio a George Bush y por ende a Estados Unidos, está dispuesto a pasar página. Zapatero parece haberse dado cuenta de la importancia de tener buena sintonía con la primera potencia mundial y Barack Obama representa su nueva apuesta personal.
El periódico Financial Times publicó una entrevista con el presidente español en la que éste aseguraba que Obama le “gusta” y que “deseo que gane las elecciones de noviembre”. Zapatero opinó en la entrevista que la comunidad internacional quiere “un EEUU más cooperativo en temas como Kioto, la estabilidad geopolítica y el diálogo entre civilizaciones”.
Su anterior favorito, John Kerry, perdió las elecciones en 2004 y supuso un nuevo tropiezo en las relaciones hispano-americanas. Algunos todavía, a ambos lados del Atlántico, recuerdan la falta de respeto de Zapatero, entonces líder de la oposición, al paso de la bandera norteamericana el día del desfile de las Fuerzas Armadas. Pero sin duda, el capítulo más sangrante para la Administración Bush fue la retirada, sin previo aviso, de las tropas españolas, dedicadas principalmente a labores humanitarias, de Irak.
Buena sintonía con Edwards
José Luis Rodríguez Zapatero mantuvo el viernes una reunión con el ex senador estadounidense John Edwards en la que le expresó en primera pesona su confianza en que, tras las elecciones presidenciales en su país, se recupere la fluidez de las relaciones con independencia de quién venza en ellas.
Edwards, ex senador por Carolina del Norte y ex candidato por el Partido Demócrata, es uno de los principales apoyos que ha tenido el virtual candidato de esta formación política a la Casa Blanca, Barack Obama. En la reunión, de tres cuartos de hora y a la que ha asistido también la esposa del ex senador, Elizabeth, Zapatero reconoció el fracaso de entendimiento con el Ejecutivo de Bush. Pero ya ha subrayado que “ahora, se trata de mirar al futuro y hacia la nueva Administración con independencia de qué candidato logre el triunfo”.
Zapatero también se interesó por la situación de Hillary Clinton, ante lo que Edwards ha comentado que su derrota se ha debido en gran parte a que ha protagonizado una campaña en la que ha actuado más con la razón que con el corazón.
Parece que la reunión fue fructífera para ambas partes. Edwards ha elogiado la política que está desarrollando Zapatero en España en el desarrollo de los derechos ciudadanos, la solidaridad y la participación en misiones humanitarias, y la política de investigación e innovación.
Críticas de la oposición
El presidente del PP, Mariano Rajoy, pidió ayer a José Luis Rodríguez Zapatero prudencia al hablar del futuro inquilino de la Casa Blanca.”Yo no tengo candidato”, dijo Rajoy. “España tiene la obligación de tener las mejores relaciones posibles con EEUU, sea el presidente Barack Obama o John McCain“, aseguró el líder del PP.
Más claro fue el diputado popular y portavoz de Exteriores, Gustavo de Arístegui. “Zapatero ha vuelto a cometer un error inmenso dando su aval a un candidato antes de que se celebren las elecciones y el pueblo americano decida”.
Cabe recordar la mala fortuna que ha tenido el presidente del gobierno en el pasado. A la ya referida apuesta por el derrotado John Kerry, se suma el apoyo a Schröeder en Alemania, donde ganó Angla Merkel, y la ilusión depositada por Segolene Royal, con presencia incluida en sus mítines electorales, que finalmente se desvaneció frente a Nicolás Sarkozy.
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