El Gobierno respira. Durante algunas semanas se temió que las cuentas públicas proyectadas para 2009, los llamados Presupuestos “austeros” que dedican una gigantesca partida para los desempleados, fracasaran. Una jugada de última hora del Presidente, que cede ante los nacionalistas vascos y gallegos, salva la papeleta.
PNV y BNG, alianzas claves
El Gobierno consigue levantar el veto del Senado a los Presupuestos en el Congreso de los Diputados, con 178 votos a favor y 163 votos en contra del proyecto de ley, y gracias al apoyo de PNV y BNG, con lo que logra sacar adelante las primeras cuentas del Ejecutivo en una Legislatura marcada por la crisis económica.
El Ejecutivo da luz verde de forma definitiva al Presupuesto para 2009, tras levantar el veto propuesto por ERC en el Senado, que bloqueó la tramitación del texto en la Cámara Alta con los apoyos del PP, CiU e ICV.
En el Congreso, el veto impulsado por los republicanos ha contado con el apoyo de IU e ICV, con los que comparten grupo en la Cámara Baja, y con el de los diputados del Partido Popular, CiU, CC, UPyD y Nafarroa Bai.
Por su parte, el diputado de UPN, Carlos Salvador, que hasta hace unas semanas formaba parte del Grupo Popular, ha optado por abstenerse.
El BNG y PNV justifican su apoyo a los PGE por responsabilidad, aunque el grupo vasco reconoce que las cuentas de 2009 son “mejorables” y están “desvirtuadas” por los distintos paquetes de medidas anticrisis.
Para salvar las cuentas, Zapatero ha pactado el traspaso al País Vasco de la competencia en I+D a pesar de que la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, afirmase en el pasado que eso sería “el camino hacia la fragmentación” y que no sería “rentable para Euskadi“.
Este era el último trámite parlamentario del quinto texto presupuestario del Ejecutivo socialista, que queda definitivamente aprobado sin ninguna de las enmiendas propuestas en la Cámara Alta.
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