Política

Benazir Bhutto es puesta bajo arresto domiciliario

La ex primer ministra de Pakistán y principal opositora al gobierno de Pervez Musharraf fue arrestada en su domicilio de Islamabad para impedirle organizar un mitin prohibido por el estado de emergencia.

Para impedirle organizar actos
La ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto estaba siendo “arrestada a domicilio” esta madrugada del viernes en su casa de Islamabad para impedirle organizar un mitin prohibido por el estado de emergencia, indicó un alto responsable gubernamental a la agencia AFP.

Benazir Bhuto, la ex primer ministro de Pakistán y líder de la oposición, fue puesta bajo arresto domiciliario, según declaró una alta fuente gubernamental a la agencia AFP. La fuente habló con la condición de no ser identificada.

Bajo la presión de los británicos y el gobierno norteamericano, el presidente Pervez Musharraf había decidido convocar ayer a elecciones legislativas antes del 15 de febrero y renunciar a su uniforme militar, después de que asuma como presidente del país.

Pero cinco días después de la instauración del estado de emergencia y con masivas detenciones de opositores de derecha e izquierda, su anuncio probablemente sea tardío y mucho más difícil de llevar adelante que 24 horas atrás. Un cambio de rumbo político se ha producido y debilita las ambiciones de poder del general mientras la bronca crece entre los paquistaníes.

Su hasta ayer aliada Benazir Bhutto lo ha abandonado y tenía decidido llevar adelante hoy su “larga marcha” en Rawalpindi. Busca forzarlo a derogar la excepción institucional y reincorporar a la Corte Suprema de Justicia que él destituyó cuando investigaban los 400 casos de “desaparecidos” en la guerra sucia antiterrorista paquistaní, realizada en alianza con Estados Unidos y Gran Bretaña, y no iban a declarar constitucional su mandato. Dos razones para el autogolpe.

“Las elecciones generales en el país se celebrarán el 15 de febrero del próximo año. Es mi compromiso y lo voy a cumplir”, anunció sorpresivamente Musharraf en una sesión del Consejo Nacional de Seguridad.

Y en la misma reunión, el paquistaní advirtió que seguirá actuando con mano de hierro para sofocar las protestas . “Se usarán todos los medios para controlar las protestas. No se tolerará ninguna resistencia al gobierno”, advirtió en vísperas de la marcha programada por Benazir.

Además de recordar que la marcha está prohibida, el gobierno alertó sobre posibles atentados suicidas, probablemente para desalentar a la gente a concurrir a la manifestación.

Apenas unas horas antes lo había llamado el presidente George Bush y le había exigido las elecciones, la renuncia a su uniforme y el levantamiento de las restricciones televisivas.

Bush había sido duro, pero peor fue el canciller británico David Millband, que usó en su advertencia ese brutal y educado tono que el Foreign Office les dedica a sus ex colonias.

Con esa promesa, el presidente paquistaní trata de ganar tiempo sin violar demasiado los poderes que le otorga el estado de emergencia. Su proyecto es no disolver la Asamblea Legislativa el próximo 15 de noviembre —como debería— sino extender su mandato hasta fin de año.

Durante ese período y aprovechando su mayoría legislativa, él buscaría reformar cuatro puntos de la Constitución. Su primer objetivo es borrar el poder de la Corte Suprema de Justicia de actuar de motu proprio en cualquiera de los temas institucionales, sin necesidad de que exista un proceso judicial en marcha. Este cambio impediría a la Corte decidir que su mandato presidencial, conseguido en las elecciones de octubre pasado, es inconstitucional.

Para la segunda reforma, el general presidente paquistaní exhibe un síndrome parecido al de Augusto Pinochet. Según diplomáticos en Islamabad, estaría tomando como modelo a Chile y Paraguay y buscaría un mecanismo que le dé al presidente inmunidad por los actos ejercidos durante su mandato.

Fuente: Clarin.com

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