¿Puede iniciarse un proceso de fragmentación político- geográfica en Ecuador, como en Bolivia? Las políticas divisivas del presidente Rafael Correa han llevado a que Guayaquil sea escenario este jueves, de una manifestación convocada por su alcalde, Jaime Nebot, para defenderla de los “ataques” que la ciudad recibe de Correa. Paradójicamente, Correa es también guayaquileño, pero en Quito los estudiantes llaman a una protesta contra las actitudes “antidemocráticas” del mandatario.
De parte del alcalde de Guayaquil
Además de las manifestaciones en Guayaquil, en Quito estudiantes universitarios y empresarios prevén también organizar mañana una concentración en señal de apoyo.
Además, un médico y músico, Nelson Maldonado, lanzó una campaña por radio para que los quiteños vistan alguna prenda blanca como símbolo de la necesidad de “defender la democracia” en Ecuador.
Nebot, del opositor Partido Social Cristiano (PSP), acusa a Correa de intentar bloquear el trabajo de la alcaldía, aunque reconoce que el Ejecutivo ha entregado puntualmente las asignaciones que le corresponden a Guayaquil, el principal centro económico del país y la ciudad más poblada de Ecuador.
El ministro coordinador de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, dijo hoy, sin embargo, que no ve “razón alguna” para la marcha de Guayaquil, porque la ciudad ha sido atendida por el Gobierno central en todos los campos en el primer año de su gestión y “jamás ha tenido un atraso” en la asignación de sus recursos.
“Por lo tanto, no vemos razón alguna para que el alcalde convoque a una marcha de defensa de Guayaquil, cuando este es un Gobierno de un presidente guayaquileño, donde la mayoría proporcional del Gabinete es guayaquileño”, agregó.
Por su parte, el coordinador del Movimiento Cívico del Grupo Guayaquil, Enrique Campuzano, aseguró hoy a la radio City Noticias que miles de guayaquileños se volcarán mañana en una de las principales avenidas de la ciudad para “alzar su voz de protesta y defender el municipalismo, las autonomías y las obras públicas”, entre otros.
“Esto es netamente cívico, no tiene nada político. Varios dirigentes barriales de la ciudad están agradecidos con el alcalde Nebot y lo apoyan, muchos desde 1992″, indicó.
Campuzano añadió que los guayaquileños están “haciendo una observación a la Asamblea Constituyente para que no se equivoque al momento de crear la Constitución. Queremos la Autonomía y defender el municipalismo”, dijo.
La Asamblea Constituyente aprobó a finales de 2007 una Ley Tributaria que, entre otras cosas, modifica el mecanismo de entrega de recursos a los ayuntamientos para que vayan de forma directa desde el presupuesto del Estado y no por asignaciones directas sin la intervención del Gobierno.
“Creemos -dijo el ministro Larrea- que existe un sector que resiste a los cambios, inventa cosas para intentar frenar los cambios sociales, que no tiene argumento frente a la política del Gobierno ni a la política económica ni a la social, y que en definitiva no quiere esos cambios porque es beneficiario del estado actual de cosas”.
La manifestación de Guayaquil se produce cinco días después de una multitudinaria concentración de partidarios de Correa, también en esa ciudad, en la que el presidente volvió a arremeter contra los políticos tradicionales, a los que se refiere como la “partidocracia”, y especialmente contra el PSP y Nebot.
En Quito, el artífice de la convocatoria en defensa de la democracia explicó que eligió el blanco como color de la protesta, porque “simboliza el afán de bienestar”.
“El afán de que nos dejen ser libres, el afán de paz. Ecuador necesita de paz para avanzar”, dijo Maldonado al diario El Comercio.
Maldonado espera que su protesta se repita cada jueves y subraya que no va en contra de nadie y que lo que propone es “que se trabaje en paz”.
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