El número de personas en situación de pobreza extrema (con ingresos inferiores al equivalente de 1,25 dólares diarios, según la definición convencional) bajó de 1.390 millones (25,1% de la población de los países en desarrollo –PED–) en 2005 a 1.290 millones (22,4%) en 2008. No hay datos definitivos posteriores, pero los preliminares de 2010 indican que la pobreza ha seguido bajando y que ya puede haberse alcanzado antes de la fecha límite, 2015, el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM): reducir la pobreza un 50% con respecto a 1990.
Si esto se confirmara, resultaría que la crisis financiera y el encarecimiento de los alimentos y los combustibles no han impedido que los PED siguieran prosperando en términos generales. “En el pasado –señala Charles Keny, del Center for Global Development–, las crisis económicas en los países ricos tenían un efecto fuerte e inmediato sobre los PED. Pero esta vez, el impacto ha sido mucho menor, y los PED no se han visto arrastrados a una recesión larga y una recuperación lenta, tras los pasos de Estados Unidos y Europa” (The New York Times, 7-03-2012).
Naturalmente, aunque la población en situación de pobreza extrema sean unos 650 millones menos que en 1981, siguen estando muy lejos de la media de los países desarrollados. “Además, en 2015 seguirá habiendo unos mil millones de personas en pobreza extrema”, dice Martin Ravallion, director Grupo de investigaciones del Banco Mundial y jefe del equipo que elaboró las cifras. Y si se tienen en cuenta las personas en situación de pobreza no extrema (hasta 2 dólares diarios), resulta que la reducción no ha sido tan grande. En concreto, el número de pobres, según esta definición, bajó 114 millones entre 1981 y 2008: de 2.585 millones (69,6% de la población de los PED) a 2.471 millones (43%).
Datos por regiones
Asia oriental y Pacífico es la zona que más ha progresado, sobre todo en este siglo. Allí, la pobreza extrema bajó del 77% de la población en 1981 al 14% en 2008; en 1999, la tasa todavía era del 35%. Gran parte de la mejora se debe al espectacular avance de China: del 84% al 13%.
En Asia meridional, la mejora ha sido más lenta, del 61% en 1981 al 36% en en 2008.
El África subsahariana, la región con más pobreza, logró en 2008 por primera vez bajar del 50%, al disminuir el número de pobres en 9 millones de personas durante el trienio precedente.
Oriente Medio y norte de África tienen una tasa de pobreza extrema del 2,7%, que viene a suponer unos 8,6 millones de personas.
También las demás regiones (América Latina y el Caribe, Europa oriental y Asia Central) tienen índices de pobreza extrema inferiores al 10%.
“Mirando el balance de los datos, estamos ante un tiempo prometedor en la lucha contra la pobreza”, concluye Jeffrey Sachs, exdirector del proyecto ODM.