América, Política

El escándalo Petrobras: Cruda Corrupción

El caso de Petrobras es un alerta importante para los accionistas y gestores de empresas petroleras estatales.La petrolera brasileña está en el centro del que ya se estima como el mayor escándalo de corrupción en ese país.

 Inteligencia Petrolera ha estudiado este caso a partir de las informaciones de la revista semanal Veja, comparable en su mercado a las publicaciones Time en EEUU y Semana en Colombia. Sus ediciones 2.400 del 19 de noviembre y 2.398 del 5 de noviembre dan buena cobertura a lo que ocurre en esta empresa.

Petrobras ya venía atravesando por un mal ciclo. Antes que Veja, el Financial Times señaló en su edición del 3 de noviembre de este año que esta empresa —que cotiza en bolsa— ha perdido 150.000 millones de dólares de capitalización bursátil en los últimos cuatro años. La capitalización se mide multiplicando el precio de cada acción por el volumen de acciones en circulación. Entre las causas del problema, el diario británico identifica la renuencia del primer gobierno de la presidente Dilma Rousseff a incrementar el precio de la gasolina. De acuerdo con Veja, también se verifica otra causa: la petrolera habría elevado su endeudamiento financiero de 70.000 millones de dólares a 140.000 millones de dólares entre 2009 y 2013.  La acción vale hoy día un tercio de lo que valía hace cinco años. El gráfico debajo muestra la evolución del precio en real brasileño (BRL) en los últimos cinco años. Como referencia, un dólar estadounidense vale hoy 2,6 reales. A esta situación se suma el escándalo de corrupción.
 

Gráfico Petrobras

Operación Autolavado

 

Veja 1

El semanario ‘Veja’ ha investigado con precisión la cadena de corrupción.
El escándalo de corrupción que ha estallado en las últimas semanas ha surgido bajo la Operación Autolavado (Lava-Jato). Esta investigación de corrupción fue iniciada hace cinco años, en 2009, y sus indagadores no tenían idea de la escala que alcanzaba el caso ni de la relación con Petrobras. Apenas se averiguaba las acciones de un distribuidor de sobornos (doleiro), Alberto Youssef, y sus operaciones desde la hermosa ciudad brasileña de Curitiba. Fue en 2012 y 2013 cuando se consiguió establecer una vinculación entre Youseff y un ejecutivo de Petrobras: Paulo Roberto Costa. En abril de 2014 ya se tenía evidencia de que las contratistas de Petrobras estaban pagando cuantiosos sobornos a ejecutivos de la empresa y a políticos para llevarse jugosos contratos. Una comisión del Congreso Nacional comenzó a actuar en el caso desde mayo. Tras ser detenidos, Costa y Youseff se han acogido al beneficio de confesión y delación de cómplices (delação premiada).
Las revelaciones de ambos no tienen desperdicio. Costa señaló que hay al menos treinta políticos y tres directores de Petrobras implicados. Dio además la lista de los contratistas que pagaron sobornos. También señaló que el Partido de los Trabajadores (PT) de Dilma Rousseff se financió en 2010 con recursos de este esquema. Youssef acusó directamente al ex presidente Lula da Silva y Rousseeff de conocer esta situación. Las fotos de ambos gobernantes con Costa contribuyen a las sospechas. En cambio, el listado de políticos que da Youssef supera los cincuenta nombres. Los sobornos mensuales a los implicados estaban en el rango de 40 mil y 60 mil dólares. Y ratificó la financiación al PT durante la campaña presidencial de 2010.
 
Para dar una idea de la escala de este caso, el fisco brasileño ya ha recuperado 64 millones de dólares con el dinero ilícito localizado en cuentas suizas de Costa y Youssef, además de los fondos irregulares decomisados a Julio Camargo, ejecutivo de la contratista Toyo Setal.
 
La dimensión del escándalo
 
Lo que se ha detectado es grave: Petrobras adjudicó contratos a empresas mediante un esquema irregular y otorgó un promedio de 3% del importe de los contratos a los políticos que tenían a su cargo los organismos y los controles de gobierno corporativo sobre Petrobras. No se trata de pequeñas contratistas, sino de grandes y prestigiosas corporaciones nacionales, que Veja enumera: Camargo Corrêa, OAS, Mendes Júnior, Queiroz Galvão, UTC, Engevix, Iesa (no confundir con el think-tankvenezolano) y Galvão Engenharia. Incluso se está investigando a dos gigantes de la  construcción: las ‘multilatinas’ Odebrecht y Andrade Gutierrez. Dos indiciados recientes son Ricardo Pessoa, quien desde la empresa UCT era el jefe del ‘cartel’ de la Petrobras, y otro directivo de la petrolera, Renato Duque, quien habría hecho fulgurante carrera con su ascenso a Director en 2003, gracias a su amistad con José Dirceu, el otrora hombre fuerte del gobierno brasileño y del partido de Rousseff y su predecesor Lula.
 
Dilma Rousseff

El escándalo ha afectado la imagen del Partido de los Trabajadores y de la propia presidente Dilma Rousseff.
También hay empresas extranjeras relacionadas con la corrupción en Petrobras. La holandesa SBM habría distribuido 139,1 millones de dólares en sobornos dentro de Brasil, obteniendo así contratos para plataformas marítimas de explotación off-shore por parte de Petrobras. Estas malas prácticas de SBM están siendo juzgadas en Países Bajos y se extenderían a Angola y Guinea Ecuatorial, por lo cual la empresa ya ha pagado una indemnización en su país de 240 millones de dólares. El ejecutor del lobby para ganar contratos y repartir sobornos sería Julio Faerman.
 
Como se ha señalado, si bien Petrobras es empresa de control estatal, tiene un esquema de propiedad mixta (semejante al de Ecopetrol en Colombia) y desde 2010 cotiza en bolsa. Tiene 800.000 accionistas particulares, que durante 2014 han visto caer en 20% el precio de sus títulos (tan sólo el viernes 14 de noviembre el precio se derrumbó 5%, al conocerse este escándalo de corrupción). La firma auditora PricewaterhouseCoopers (ahora llamada PwC) se ha negado a firmar la auditoría trimestral y por ello la petrolera brasilera seguramente no publique su informe también trimestral, incumpliendo las normas bursátiles locales e internacionales. Es probable para la Memoria Anual 2014, a publicarse en el primer trimestre de 2015, siga esta discordia con los auditores y se incumplan los acuerdos de divulgación de información exigidos contractualmente por acreedores.
 
Lo bueno dentro de lo malo
 
Toda esta historia puede leerse positivamente al considerar que irregularidades de esta índole ocurren y quedan sin develarse en petroleras estatales en todo el orbe, incluyendo las latinoamericanas PDVSA y Pemex. Al menos la justicia brasileña ha hecho público este escándalo y ha colocado en prisión a varios culpables, embargando sus activos. El caso es una referencia para meditar si estas petroleras estatales, concebidas para defender los recursos naturales de sus países frente a intereses de las multinacionales, realmente constituyen una solución óptima en términos de costo-beneficio.

Publicado en Inteligencia Petrolera

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